BRICS le inyecta nueva vida al Banco del Sur

30 de julio de 2014

30 de julio de 2014 — El proyecto tan demorado de establecer un "Banco del Sur" que financie proyectos de desarrollo en América del Sur se echó a andar la semana pasada en las dos reuniones sostenidas en Buenos Aires, primero de expertos y después de ministros en el Consejo de Economía y Finanzas de América del Sur, que es parte de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur).

Los presidentes de siete naciones sudamericanas firmaron un acuerdo para establecer el banco en diciembre del 2007, pero casi siete años más tarde, el banco todavía seguía en proyecto. La agencia de noticias estatal de Argentina, Telam, dijo que el hecho de que se echara a andar de nuevo el proyecto del Banco de América del Sur se debe en gran parte al éxito del BRICS. Informó que los funcionarios "hicieron progresos en activar el Banco del Sur, una institución de desarrollo que cobro fuerza después del lanzamiento reciente del Banco de Desarrollo del BRICS, que financiará proyectos infraestructurales y de desarrollo en las naciones en vías de desarrollo".

"Los riesgos sistémicos" del sistema financiero mundial y el ataque de los fondos buitre en contra de Argentina fueron el centro de las discusiones sobre el banco, reportó Telam. Los ministros de Finanzas y de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman y Axel Kicillof, hablaron ambos en la reunión de trabajo de ministros y expertos del 25 de julio, recordándole a los presentes que "hoy es Argentina, pero mañana puede ser cualquier otro país que esté pasando por un proceso similar". Kicillof exhortó a los países de Unasur a que fortalezcan su desarrollo económico, dadas las mejoras "volátiles" e "infundadas" de las economías del sector desarrollado.

La declaración que se emitió al final de la reunión del Consejo de Economía y Finanzas de América del Sur reitera las bases estratégicas para seguir apoyando con firmeza a Argentina.

"Estamos siguiendo con preocupación las decisiones de las cortes de Estados Unidos con relación al litigio entre [el fondo buitre] NML y Argentina, dado que tienen relevancia sistémica e implicancias profundas para todos los países. El precedente de este litigio incentiva el comportamiento predatorio por parte de tenedores de bonos que se rehúsan a participar en procesos ordenados de reestructuración de deuda para accionar judicialmente y obtener así un tratamiento privilegiado...

"Es imperativo, entonces, que la comunidad financiera regional e internacional reaccione de modo contundente, enfatizando el nexo inherente entre financiamiento y desarrollo, y entre el crecimiento sostenible y la sostenibilidad de la deuda con la capacidad real de pago de los países y manteniendo el trato igualitario entre acreedores".