LaRouche: Lancemos una campaña con todo por la Glass Steagall, porque se tiene que hacer

24 de julio de 2014

24 de julio de 2014 — El pasado martes 22 Lyndon LaRouche instó enérgicamente a la senadora Elizabeth Warren, demócrata de Massachussets, y a otros copatrocinadores de la ley Glass-Steagall, a que actúen de inmediato para que se lleve a cabo el debate y la votación en el Congreso. "No esperen hasta que se dé el momento perfecto en que ustedes crean que ya tienen los votos asegurados. Tienen que hacer campaña para ganar. Tienen que pelear para que se apruebe, porque se tiene que hacer".

Ciertamente, no solo es urgente aprobar en este momento la Ley Glass-Steagall, en el momento en que los mayores bancos europeos y de Wall Street se desbaratan debido a sus montañas de deudas impagables. Hay una enorme corriente en ascenso para que se implemente. Según una fuente de Washington, hoy existe una clara mayoría que respalda la Glass-Steagall, o tiene una posición neutral. Este es el momento perfecto para avanzar con todo.

En los últimos días, en repetida ocasiones se han publicado en los medios de comunicación llamados para restablecer la Glass-Stteagall. El ex senador demócrata de Delaware, Ted Kaufman, escribió en el portal electrónico de la revista Forbes del martes 22 que "después de cuatro años bajo la [ley] Dodd-Frank, todavía estamos esperando por la reforma de Wall Street". Dice aquí que "los pronunciamientos solemnes provenientes de Washington de que [los bancos] 'demasiado grandes para quebrar' son algo del pasado, son completamente absurdos. Los megabancos hoy son más grandes que nunca, y se están comportando exactamente de la misma manera en que se comportaron cuando, un año antes del colapso, Charles Prince, Director Ejecutivo del Citibank declaró que 'en tanto que la música suene, te tienes que levantar y bailar'. Y la música que se toca hoy día mientras los bancos apuestan con el dinero asegurado por la FDIC [Corporación Federal de Seguros a los Depósitos] y aumentan las transacciones riesgosas en los derivados, es verdaderamente hermosa para los que la bailan. Las ganancias de los megabancos son desorbitadas".

Kaufman concluye diciendo que "por supuesto, la verdadera solución es restablecer la Glass-Steagall", pero luego agregó su tan conocido pretexto de que "no hay ni en el Congreso ni en el gobierno actividad alguna para llevar esto a cabo".

Otro respaldo para la Glass-Steagall se publicó en el Business Spectator, que publicó una investigación reciente de un economista chino, Liu He, quien es un importante asesor del Presidente Xi Jinping, e investigó la manera en la que China pudiera evitar un crac financiero estudiando las características comunes de los colapsos de 1929 y el 2008. La investigación señala que un rasgo común fue el que se adoptara la desregulación. Peter Cai, columnista de Businnes Spectator, señaló el paralelo entre las políticas de Calvin Coolidge de no interferencia y no regulación con la "ideología de libre comercio" de la época de la Thatcher de la década de 1980 y 1990, y señala que, "se abolió la Ley Glass-Steagall, que separaba la actividad bancaria de inversión de la actividad bancaria comercial".

Robert Scheer además publicó una columna en el portal Oped News que fue retomada por otros periódicos a nivel nacional, donde señala el acuerdo reciente de $7 mil millones de dólares hecho al que llegó el Citicorp fuera de los tribunales y el papel que jugó el banco en la derogación de la Glass-Steagall, al que algunas personas se refieren como la "ley de autorización del Citigroup".

Joe Nocera, publicó un artículo en el New York Times que hace mención del cuarto aniversario de la aprobación de la Ley Dodd-Frank, dice que nadie cree que se hayan resuelto los problemas de los bancos 'demasiado grandes para quebrar' y los mecanismo de la Dodd-Frank son tan complejos e insondables que "no tenemos modo de saber si 'los bancos demasiado grandes para quebrar' todavía existen hasta que suceda otra crisis. Solo podemos esperar que no tengamos que encontrarnos con eso pronto".