China, Iberoamérica y el Caribe se unen para defender un nuevo orden mundial de paz y desarrollo

19 de julio de 2014

19 de julio de 2014 — En la última de las múltiples cumbres históricas que se llevaron a cabo esta semana en Brasilia, se reunieron el jueves 17 los Jefes de Estado y representantes especiales de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con el Presidente de China, Xi Jinping, para hablar sobre lo que cualquier nación cuerda del mundo anhela: profundizar sus relaciones sobre la base de la "equidad y el beneficio mutuo, la cooperación recíproca y el desarrollo común".

Estuvieron presentes la Presidenta de Brasil y el Presidente de China, los miembros actuales del cuarteto que actualmente lidera la CELAC (Costa Rica, Cuba, Ecuador, Antigua y Barbuda), y los Jefes de Estado y representantes de las demás naciones de CELAC.

La declaración conjunta que se presentó como resultado de la reunión privada reafirma poderosamente los mismos principios en los que se sustentó la fundación de Estados Unidos, pero los cuales ha traicionado bajo los gobiernos sucesivos de Bush-Cheney y de Barack Obama.

Este grupo de naciones anunció su acuerdo de crear el Foro de China, Latinoamérica y el Caribe, con el mandato de diseñar un Plan de Cooperación entre China, Latinoamérica y el Caribe para el 2015-2019, e iniciaron con una declaración contundente de su compromiso de jugar un papel activo conjunto para establecer un orden mundial sustentado en las premisas en que se sustentó el Tratado de Westfalia. La declaración señala:

"Reafirmando nuestro respeto irrestricto a los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, la solución pacífica de controversias, la cooperación internacional para el desarrollo, la prohibición del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, la autodeterminación, la soberanía, la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos de cada país, el Estado de Derecho y la protección y promoción de todos los derechos humanos".

"Reiterando el firme apoyo mutuo a la exploración de vías de desarrollo adecuadas a las condiciones nacionales de cada país...

"1. Concordamos que nuestro relacionamiento es una oportunidad importante para el desarrollo mutuo, ya que América Latina y el Caribe y China, como países en desarrollo, enfrentan tareas de desarrollo y retos globales comunes. Anunciamos la creación de una asociación global de igualdad, beneficio mutuo y desarrollo común entre China y América Latina y el Caribe, con el fin de aumentar el nivel de cooperación en diversos temas".

Dilma Rouseff, Presidenta de Brasil, informó en una rueda de prensa al término de la reunión, que el Presidente Xi había propuesto tres mecanismos de financiamiento distintos:

** Un fondo específico para financiar proyectos de infraestructura, que comenzaría con $10 mil millones de dólares y puede aumentar hasta $20 mil millones de dólares; esto se pondría en efecto de inmediato, de tal manera que esté en funcionamiento para el año que viene;

** Una línea de crédito preferencial para la CELAC, emitida desde un banco chino, que podría llegar a ser hasta de $10 mil millones de dólares; y

** Un Fondo de Cooperación Chino, Latinoamericano y Caribeño, de $5 mil millones de dólares para hacer inversiones en áreas que están por definirse todavía.

La formulación sobre estos fondos y proyectos en la declaración marca una separación radical de las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Por ejemplo, ellos dicen:

"3. ...Tomamos nota de que China invitó a los países de América Latina y el Caribe a participar activamente en la construcción del Fondo de Cooperación China-América Latina y el Caribe, y a hacer buen uso de los préstamos concesionales concedidos por China, de acuerdo con las necesidades y prioridades de los países receptores.

"4. ...Hacemos hincapié en la importancia de construir y modernizar infraestructuras, tales como ferrocarriles, carreteras, puertos, aeropuertos y telecomunicaciones y los esfuerzos para hacer buen uso de los Préstamos Especiales para la Infraestructura Sino-Latinoamericana y Caribeña".

Además la declaración también contiene una declaración de respaldo patente a Argentina, en su pelea contra los fondos buitre:

"14. Hacemos hincapié en que es esencial para la estabilidad y la previsibilidad de la arquitectura financiera internacional que garanticemos el respeto de los acuerdos alcanzados entre deudores y acreedores en el contexto de los procesos de reestructuración de deudas soberanas".