Obama en la mira por su asalto ambientalista contra el carbón: 1,600 personas testifican en la audiencia de la EPA

30 de julio de 2014

30 de julio de 2014 — Esta semana el gobierno de Obama está en la mira, de la furia de millones de estados "carboníferos" y de otros, por las regulaciones que emitió en junio la Agencia de Protección del Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) en contra de las emisiones de las plantas de energía eléctrica, siguiendo el decreto de Obama de que el CO2 es un contaminante mortal. Esto es parte del asalto global de 'cambio climático' del imperio británico para desindustrializar a Estados Unidos, cerrando ahora las minas de carbón y plantas de energía eléctrica.

Se inscribieron para testificar esta semana más de 1,600 personas en las "sesiones para escuchar" programadas por el gobierno federal sobre el tema en cuatro ciudades (Washington, Pittsburg, Denver y Atlanta), programadas originalmente por la EPA como una farsa sobre "comentarios del público". Sin embargo, la EPA se topó con la furia popular. La agencia originalmente solo le había dedicado el equivalente a un día de trabajo a cada ciudad, pero después tuvo que aumentarle a dos días, cuando empezaron a bombardearla con las demandas públicas de que querían hablar. Hasta ahora ya se han presentado más de 300,000 comentarios por escrito.

En Pittsburg, el sindicato de trabajadores mineros de Estados Unidos, el United Mine Workers of America (UMW) va a celebrar manifestaciones nacionales el 31 de julio para protestar en contra de la política de Obama contra el carbón. Planean rodear el edificio federal el primero de los dos días de la treta de las "sesiones para escuchar" de la EPA en Pittsburg. Los líderes del sindicato informaron el 25 de julio que se esperan 70 autobuses provenientes de Alabama, Kentucky, Virginia Occidental, Virginia, Pensilvania, Ohio y otros lugares, que van a traer trabajadores de varias ramas, además de mineros.

En octubre pasado, una de las pancartas más prominentes entre los trabajadores mineros fue la de "Juicio Político a Obama", durante su manifestación en Washington cuando la EPA dio a conocer su primer alud de dictados contra el carbón. En esa ocasión, el senador Joe Manchin (demócrata de Virginia Occidental) hablando ante los manifestantes señaló las pancartas de juicio político a Obama y dijo que el mensaje iba a ser visible en la Casa Blanca. Ha llegado el momento de hacer que suceda.

Voceros de LaRouchePAC en Washington y Pittsburg van a testificar, presentando la verdadera intención asesina de la política verde de Obama y Londres; la necesidad de enjuiciar a ese bastardo y ponernos en situación de que avance la economía y las ciencias a niveles más avanzados y a formas de producción de energía y productividad mayores.

Ya se activó el Comité Congresional del Carbón de 65 miembros. Ese comité compuesto en su mayoría de republicanos se formó en el 2010 y es bipartidista, y representa especialmente a estados carboníferos tales como Pensilvania y Kentucky. Más del 90% de la electricidad en Virginia Occidental y Kentucky proviene del carbón. En general, 19 estados obtienen más de la mitad de su electricidad del carbón. Mitch McConnell (republicano por Kentucky), líder de la minoría en el Senado, va a testificar en la audiencia de la EPA en Washington para denunciar sus políticas; él está auspiciando su propio evento con los medios en el Capitolio para este 30 de julio acompañado de los mineros del carbón.

Bob Murray, presidente de la compañía de carbón privada más grande en EU, Murray Coal, con sede en Ohio, es un activista nacional en la campaña para enjuiciar políticamente a Obama, financiando manifestaciones y distribuyendo libros y material de "enjuiciemos a Obama".