El imperio británico amenaza a Rusia con guerra nuclear financiera y también militar

30 de julio de 2014

30 de julio de 2014 — Con el anuncio de que Europa y Estados Unidos anunciarían para hoy mayores sanciones en contra de Rusia, el imperio británico está dejando en claro que están preparados a ir hasta el final para tratar de borrar a Rusia del mapa, tanto militar como financieramente. Sus amenazas son tan peligrosas como desquiciadas.

Quizá el más explícito es el propagandista monetarista Wolfgang Muenchau, del diario londinense Financial Times y la revista alemana Der Spiegel, con columnas regulares en ambos, quien en su último artículo en el Financial Times Deutschland escribe que el argumento de que Rusia tiene cerca de 500 mil millones de euros en reservas y puede hacerle frente a las sanciones, es un disparate. Se jacta de que "podemos aplastar la economía rusa en semanas" bloqueando su acceso a los sistemas de pagos internacionales, que son propiedad de Occidente. Muenchau agrega: "Los sistemas de pago son las bombas nucleares de la guerra financiera".

El mismo mensaje se transmitió en la decisión del Tribunal Permanente de Arbitraje en La Haya, este lunes 18, que multó al gobierno ruso con la pasmosa cantidad de $51,500 millones de dólares por la toma de la compañía petrolera Yukos —del oligarca ruso Khodorkovsky— por parte de Rosneft, en los 1990; una multa 20 veces mayor que cualquier otra sentencia. En su cobertura, el Financial Times cita a "una persona cercana al señor Putin quien dijo que el fallo sobre Yukos era insignificante a la luz de los enfrentamientos geopolíticos más graves en torno a Ucrania. 'Se viene una guerra en Europa' dijo, '¿realmente crees que esto importa?' ".

El vocero de la City de Londres, Ambrose Evans-Pritchard, se regodea este martes 29 en el Daily Telegraph, de que se puede usar el caso Yukos para orillar a Rusia al incumplimiento soberano, como está tratando de hacer el imperio con Argentina. Aunque Yukos y demás no van a poder buscar tenencias de bonos extranjeros del Banco Central ruso u otros activos estatales, dice que sin embargo van a atacar activos de compañías estatales que según ellos actúan como instrumentos del Estado, y van a perseguir a Rosneft que expropió los activos de Yukos. Van también en contra de la gigantesca compañía petrolera británica British Petroleum (BP), porque es propietaria del 20% de las acciones de Rosneft. Los abogados de Yukos van a presentar ahora una demanda de confiscación de activos en 150 países individuales que están involucrados.

Evans-Pritchard concluye alegre: "La deuda externa de Rusia (estatal, bancaria y empresarial) se va a elevar de un plumazo a $770 mil millones de dólares. Negarse a pagar se va a convertir en cierto momento en incumplimiento soberano".