India decide: no al control de alimentos por parte de la OMC

26 de julio de 2014

26 de julio de 2014 — Al inicio de la reunión de dos días de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra, Suiza, el gobierno de India tomó la decisión final de no firmar el protocolo comercial que intentaba imponer desesperadamente el imperio, que le daba a la OMC poderes dictatoriales para limitar los subsidios a los agricultores y a los abastos alimenticios para los pobres de la nación. Dado que la OMC trabaja en base a consenso, el programa está esencialmente acabado.

India tiene actualmente un enorme programa anual de subsidios a los alimentos por $22 mil millones, entre otros acopios de cereales para alimentar a los cientos de millones de pobres. El acuerdo de la OMC le otorgaría una "exención" a India hasta el 2017 pero en principio [sic] prohibiría la práctica, a nombre del libre comercio. India se niega a confiar en que la OMC va a proponer una solución y por lo tanto no firmó.

El Instituto de Desarrollo y Medio Ambiente Global (GDEA por siglas en inglés) de la Universidad de Tufts dio a conocer un informe (publicado ayer en Al Jazeera) en donde respalda firmemente la posición de India. Timothy Wise y Jeronim Capaldo del GDEA señalan en ese informe que "los posibles beneficios de este acuerdo, logrado en diciembre pasado en Bali, Indonesia, se exageran enormemente y principalmente van hacia los países ricos y las comercializadoras privadas. Mientras tanto, Estados Unidos y otros países desarrollados se han esforzado muy poco por resolver las demandas legítimas de que los programas de seguridad alimentaria de los países en desarrollo sean exentos de las estipulaciones arcaicas del Acuerdo sobre Agricultura (AsA) de la OMC".

El informe detalla los crímenes del imperio: "Estados Unidos y otros argumentan que la expansión reciente del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria de la India constituye un subsidio agrícola que distorsiona el comercio debido a que el gobierno le compra arroz y trigo a los agricultores indios a precios administrados, que en general están por encima de los precios del mercado. De por sí es suficientemente mala la hipocresía de Estados Unidos que históricamente han realizado dumping agrícolas que ahora acusa a los países en desarrollo de realizar dumping. Pero este reclamo en particular de Estados Unidos es aún más cínico. El apoyo que da India a los precios internos no está más que ligeramente por encima de los precios actuales de mercado pero parecen mayores debido a la estipulación del Acuerdo sobre Agricultura (AsA) de que los precios administrados se deben comparar no con los precios actuales sino con el promedio de los precios internacionales entre 1986 y 1988. Esos son como una sexta parte de los precios de mercado actuales, así que cualquier precio que pague hoy el gobierno va a aparecer como un enorme subsidio".

Señalan que el G-33 (un grupo de países en desarrollo que coordina políticas comerciales) "le ha estado pidiendo desde el 2006 a la OMC que abra de nuevo el AsA para que por lo menos se actualice el precio de referencia para tomar en consideración la inflación. EU y otros se han negado".

Wise y Capaldo también destacan que "lo que está en juego es mucho más que solo el Paquete Bali. Van al corazón de la llamada Agenda de Desarrollo Doha de la OMC y el principio de que el único compromiso bajo el cual cualquier acuerdo es válido es si se logra un acuerdo en cada una de las áreas en negociación. Estados Unidos y otros países exportadores han estado presionando fuerte para lograr compromisos firmes para que los países en vías de desarrollo faciliten el comercio... pero no ofrecen ningún compromiso recíproco de negociar de buena fe los errores en el Acuerdo sobre Agricultura existente de la OMC, o en el tema específico de Bali sobre reservas alimentarias públicas para la seguridad alimentaria".

Por lo tanto, éste es otro ejemplo del hecho de que el Nuevo Orden Económico Mundial que ha echado a andar el BRICS y sus aliados le ha dado poder a los Estados soberanos para resistir al mortífero monstruo imperialista.