Legisladores estadounidenses ven venir un crac y le advierten a la Reserva Federal contra los rescates a la banca

20 de agosto de 2014

20 de agosto de 2014 –- Hasta cierto punto concientes que el sistema transatlántico se dirige hacia un derrumbe, un grupo bipartidista de 15 senadores y representantes le han advertido preventivamente a la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, que no piense en otro rescate financiero de los bancos dizque "demasiado grandes para quebrar" (DGPQ) como el que se ejecutó a raíz del crac de2008-2009.

La senadora Elizabeth Warren (demócrata de Massachusetts), el senador David Vitter (republicano de Louisiana), los representantes Scott Garrett (republicano de Nueva Jersey), Michael Capuano (demócrata de Massachusetts), y once más le enviaron una carta a Yellen el 18 de agosto donde le advierte que la norma propuesta bajo la Sección 1101 de la ley Dodd-Frank, que se supone va a restringir la facultad de la Reserva Federal para dar préstamos de emergencia (la facultad con la que se benefició en el 2008 "a un puñado de enormes instituciones financieras" con $13 billones de dólares de préstamos de bajo costo) en realidad "no contiene ninguna restricción significativa" a esas facultades de emergencia. "En un momento de crisis", advierten los legisladores, la ausencia de esas restricciones "invita al mismo tipo de rescate tras bastidores que vimos hace cinco años. Exhortamos a la Junta Directiva a que fortalezca esas restricciones en su decisión final".

En su columna del martes en el portal electrónico de Wall Street on Parade (WallStreetOnParade.com), la escritora y promotora de la ley Glass-Steagall, Pam Martens, destaca la carta de manera prominente.

El grupo bipartidista señala el "asombroso" alcance de las facultades de préstamo de emergencia que tiene el Consejo Directivo de la Reserva Federal, con el cual han rescatado a grandes instituciones financieras nacionales y extranjeras. Citigroup, Merrill Lynch, y Morgan Stanley fueron los mayores beneficiarios, con acceso a las facilidades de crédito que les extendió la Reserva Federal por un promedio de 22 meses. Las tasas de interés fueron por lo general menores al 1%, con lo cual mantuvieron a los banco DGPQ por casi dos años.

Los legisladores advierten que la norma propuesta por el Consejo de la Reserva Federal no obedece al mandato del Congreso para que fije normas "que prohíban tomar prestado de los programas y dispositivos a los prestatarios que están insolventes".

Entre las recomendaciones que hacen los legisladores se incluye que se establezca un tiempo límite bien claro para que una institución financiera dependa de los préstamos de emergencia de la Reserva Federal; que se establezcan procedimientos para que se retire de manera ordenada los programas de préstamos de emergencia, para asegurar que sean "verdaderamente temporales"; que se adopte una definición más amplia de "insolvente", en la que se "examinaría el valor relativo de los activos y obligaciones de una institución, a fin de que la Reserva no pueda utilizar sus programas de préstamos de emergencia para salvar a una institución que está al borde de la bancarrota"; y establecer límites y multas según los términos del préstamo.

La carta concluye con una advertencia, en el sentido de que si las facultades de préstamos de emergencia que tiene el Consejo se deja sin ningún cambio, "se podría utilizar otra vez para dar enormes rescates financieros a instituciones financieras grandes sin ninguna intervención del Congreso".

Los demás firmantes de la carta son: senador Sherrod Brown (demócrata de Ohio), senador Mark Begich (demócrata de Alaska), senadora Mazie Hirono (demócrta de Hawaii), y el senador Edward Markey (demócrata de Massachussets); los representantes Walter Jones (republicano de Carolina del Norte), Stephen Lynch (demócrata de Massachussets), Michael McCaul (republiano de Texas), Gwen Moore (demócrata de Wisconsin), Keith Ellison (demócrata de Minnesota), Leonard Lance (republicano de Nueva Jersey) y Tom Cotton (republiano de Arkansas).