El descenso y caída libre del imperio de la Unión Europea

16 de agosto de 2014

16 de agosto de 2014 – Los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) se reunieron este viernes 15 en Bruselas, para analizar la respuesta a la prohibición de Rusia de importar alimentos, así como la ayuda a Iraq. Según la reseña del diario británico The Guardian parece que los ministros comenzaron a oír tronar el cielo, pero todavía no ven de donde vienen los rayos. El diario cita a un representante de la UE que declaró que "con relación a una nueva ronda de sanciones económicas, yo creo que es todavía un poco demasiado pronto en esta fase". Mientras tanto, millones de toneladas de frutas que estaban destinadas a Rusia se pudren en los huertos y en los camiones, y los expertos agrícolas de la UE se reunieron el jueves 14 para ver la forma de compensar a los agricultores, pero no dieron ningún detalle serio más allá de la posibilidad de distribuir algo de los 420 millones de euros del fondo agrícola de emergencia.

El Comisionado de Agricultura, Decian Ciolo, dijo que "a principios de la próxima semana, voy a presentar la siguiente medida de estabilización del mercado, para seleccionar una cantidad de frutas y productos vegetales perecederos que están ahora claramente en dificultades. Esta acción será proporcional y eficiente en costo". Dijo que los productores "pueden estar seguros" de que "voy a actuar". A los agricultores que enfrentan la bancarrota total, esto les suena como a lo que Orwell podría calificar como "cháchara estilo Unión Europea".

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, atacó las sanciones el mismo viernes 15. "La política de sanciones que sigue occidente, es decir, nosotros mismos, de las cuales tenemos como consecuencia necesaria lo que han hecho los rusos, nos causan más daño a nosotros que a Rusia. En política, esto se llama dispararse a uno mismo en el pie". Dijo también que la UE no solo debe de compensar a los productores, sean polacos, eslovacos, húngaros o griegos, quienes ahora tienen que sufrir pérdidas, sino que se debe reconsiderar toda la política de sanciones.

En una conferencia de prensa, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, también atacó la política de sanciones. "¿Por qué habríamos de poner en peligro la economía de la UE que comienza a crecer? Si hay una situación de crisis, se debería resolver por otros medios distintos a esas sanciones sin sentido. ¿Quién se beneficia con el decrecimiento de la economía de la UE, con que la economía de Rusia tenga problemas o que Ucrania este económicamente por los suelos?"