¿Es la "Punta de lanza" militar de Rasmussen una fantasía?

3 de septiembre de 2014

3 de septiembre de 2014 — En su última conferencia de prensa, antes de que se inicie la cumbre de la OTAN el 4 de septiembre, el secretario general de la OTAN, general Anders Fogh Rasmussen, habló con elocuencia sobre la nueva "Punta de lanza" que los líderes de la OTAN van acordar desarrollar para la fuerza de reacción rápida ya existente de la OTAN. La describió como "una fuerza altamente preparada lista para ser desplegada casi de inmediato". Sin embargo, la realidad detrás de esto es que los británicos están presionando para sacarle a los países miembros línea dura de la OTAN y a Estados Unidos, una fuerza de respuesta. Como lo informara el Financial Times el 30 de agosto, el primer ministro británico David Cameron anunciará en la cumbre que el Reino Unido y otros seis países más (Dinamarca, Letonia, Estonia, Lituania, Noruega y Holanda y posiblemente también Canadá) han acordado formar conjuntamente una fuerza expedicionaria de por lo menos 10,000 soldados, que incorporaría unidades de aire y mar así como también fuerzas terrestres y que estarían dirigida por oficiales británicos.

Esta fuerza no sería la misma que la punta de lanza de Rasmussen, restringida oficialmente como lo estará por consideraciones sobre defensa colectiva. La idea detrás de la fuerza expedicionaria conjunta (JEF, por sus siglas en inglés) encabezada por el Reino Unido, es que podría ser utilizada por la OTAN, por la UE o en operaciones nacionales, por ejemplo, control de crisis o pacificación. En otras palabras, se podría usar casi para lo que sea, dentro y fuera de la OTAN.

"La punta de lanza de la NRF (Fuerza de Respuesta de la OTAN) es una fuerza diferente. Su objetivo principal es la defensa colectiva" dijo la vocero de la OTAN, Ioana Lungescu. "Las dos fuerzas tienen misiones diferentes pero pueden trabajar juntas. Podemos preveer situaciones en donde la JEF pudiera ser una fuerza que le diera seguimiento a la punta de lanza. Son fuerzas diferentes aunque complementarias".

El otro problema que tiene Rasmussen, es la demanda de grandes aumentos en los gastos de defensa a cada uno de los 28 Estados miembros de la OTAN, en donde solo cuatro cumplen con los requerimientos de la OTAN del 2 por ciento del PNB. Es improbable que muchos de los países que están por debajo de ese límite realmente acuerden cumplirlo. Es muy probable que Canadá se cuente entre estos (los gastos de defensa de Canadá son de alrededor de uno por ciento del PNB), lo que es irónico porque el primer ministro canadiense Stephen Harper ha marchado a paso de ganso con la campaña británica de guerra en contra de Rusia.