Draghi actúa desesperado ante el desplome de Europa, pero sus medidas la harán estallar

6 de septiembre de 2014

6 de septiembre de 2014 — Los mercados de crédito y bonos de la Unión Europea (UE) se mueven ahora a una velocidad hipersónica hacia el punto de un desplome próximo e inevitable, después de las acciones desesperadas de impresión monetaria anunciadas por el jefe del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi el pasado miércoles 3. Los bonos europeos, entre ellos los bonos soberanos, bien pudieran ser tulipanes a estas alturas.

Europa se viene hundiendo en una profunda recesión, con un desempleo masivo por encima del 12% en general, donde los préstamos bancarios se vienen reduciendo mes a mes durante los últimos 30 meses, e incluso el comercio interno europeo se ha reducido, y los programas de "financiamiento para préstamos" no funcionan en absoluto, y por encima de todo esto Europa ha sufrido el peor impacto con las sanciones comerciales a Rusia. En este contexto, Draghi adoptó las medidas desesperadas que le exigió el desesperado Presidente Hollande de Francia, luego de su reunión el pasado lunes 1 de septiembre.

Draghi anunció una tasa de descuento de 0.05%; una tasa negativa de préstamos interbancarios de -0.2%; la impresión de dinero inorgánico en la forma de "emisión cuantitativa" (EC) para que el BCE compre valores respaldados en activos a la banca privada, a partir del cuarto trimestre; EC para que el BCE compre bonos garantizados (generalmente emitidos por los bancos), a partir del cuarto trimestre; otra ola de "operaciones de refinanciamiento de largo plazo (conocidos por sus siglas en inglés como LTRO) con préstamos del BCE demasiado baratos para los bancos, a empezar "en dos semanas". Esto último se llama supuestamente "financiamiento para préstamos" y de nuevo el 3 de septiembre el New York Times matutino documentó que no está funcionando en absoluto; no solo continúan en picada los préstamos bancarios a las empresas pequeñas y medianas, sino que los préstamos interbancarios están a una cuarta parte del nivel que tenían hace seis años.

El crédito y los mercados de valores europeos, que habían estado en ascenso de manera continua con las promesas de Draghi, explotaron al alza con sus medidas. Ahora hay ocho países del euro cuyas letras y pagarés de hasta dos años tienen tasas de interés negativas y para el día siguiente se espera que sean 10 países (contando la colapsada Francia). Varios de ellos, como Alemania y Suiza, también tienen rendimientos negativos en sus bonos a cinco años. Hasta los países "periféricos" pueden pedir prestado por dos años prácticamente por nada. Esto significa que los bonos gubernamentales son ahora totalmente instrumentos de una burbuja especulativa, que no compraría ningún ciudadano común, compañía o banco comunitario. Su precio de mercado tiene que producir ahora más alzas en el corto plazo, o la burbuja va a desplomarse.

Hasta algunos en Wall Street, como el ejecutivo de fondos especulativos David Tepper, quien tiene un historial de prever cuando se van a desfondar esos mercados, le dijo en una entrevista a Bloomberg News luego de los anuncios de Draghi: "Este es el comienzo del fin para el mercado de bonos. Esto va a estallar".

Para concluir, Draghi dijo que estas medidas "apoyarán el mecanismo de crédito de transición a la economía general". En realidad, van a apoyar a los $1.75 billones (millones de millones) de dólares en préstamos malos, cartera vencida (o incobrables) que aumentan mes a mes, que los bancos europeos tratan de deshacerse de ellos de cualquier modo, ya sea vendiéndolos a los fondos buitre o a los fondos para incautos. Estos bancos esperan que los programas del BCE para comprarles esos dizque "activos", de algún modo les va a rehabilitar toda esa deuda mala, del mismo modo en que la Reserva Federal de Estados Unidos ha hecho con los valores tóxicos respaldados en hipotecas y otras cosas.