La UE no logra un acuerdo sobre nuevas sanciones contra Rusia

10 de septiembre de 2014

10 de septiembre de 2014 — Después de una semana de torcer brazos y ejercer tácticas de presiones tras bambalinas, para el lunes 8 de marzo en la noche el imperio británico aún no había podido imponer un acuerdo sobre los 28 gobiernos miembros de la Unión Europea (UE) para que adoptaran nuevas sanciones en contra de Rusia. A pesar de las mentiras descaradas que circulaban previamente de que ya se habían acordado nuevas sanciones (cuando se le informó a Lyndon LaRouche el 3 de septiembre que el Presidente del Consejo de la UE Herman Van Rompuy así lo había declarado, LaRouche dijo: "Está mintiendo"), el mismo Van Rompuy se vio forzado a admitir el lunes 8 en la noche que se había pospuesto la adopción de sanciones, aunque insistió en que "esto va a ocurrir en los próximos días. Esto va a dar tiempo para valorar la instrumentación del acuerdo de cese al fuego y plan de paz", afirmó.

Un diplomático más honesto, aunque anónimo, le dijo a Reuters que no estaba claro si se iban a adoptar sanciones ni cuando se iban a adoptar, y señaló que probablemente los embajadores de la UE ni siquiera iban a retomar el asunto sino hasta el 10 de septiembre. Se dice que Hungría, Eslovaquia, Austria, Finlandia, Suecia y Chipre están en contra de más sanciones, especialmente debido a que se ha sostenido el cese al fuego en Ucrania acordado el 5 de septiembre, para consternación de Londres.

Horas antes de que se reunieran en Bruselas los embajadores, el primer ministro de Rusia, Dmitri Medvédev, le hizo un llamado a los europeos para que no acordaran nuevas sanciones, "porque ninguna de las sanciones hace más probable la paz en Ucrania". Medvédev advirtió que la respuesta de Moscú en caso de nuevas sanciones sería "asimétrica", como el cierre del espacio aéreo ruso a todas las aerolíneas europeas. Esto arruinaría a muchas aerolíneas que ya de por sí tienen problemas y dependen de rutas más cortas y menos costosas de Europa a Asia pasando por territorio ruso, dijo, y recomendó a la UE a que tome esto en consideración. Agregó que "ciertas partes de Ucrania tienen también escasez de electricidad y reciben energía eléctrica de Rusia. Y aquel que no tome decisiones realmente inteligentes sobre restringir el abasto eléctrico a Crimea, debe darse cuenta de que las medidas simétricas son posibles".