Helga Zepp-LaRouche dice: combatamos al EI con desarrollo y reverdeciendo los desiertos

11 de septiembre de 2014

11 de septiembre de 2014 — En una de sus muchas entrevistas con los medios de comunicación en China en la primera semana de septiembre, le preguntaron a la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, la cuestión fundamental: ¿Cómo combatimos al Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS) y a los grupos terroristas similares? Zepp-LaRouche —que por décadas ha sido la principal promotora de la política que es ahora oficial en China, la política de la Nueva Ruta de la Seda— respondió que la clave es el desarrollo económico de largo plazo y con tecnología avanzada. La pregunta la hizo el entrevistador de Radio Internacional de China, Zheng Chenguang.

RI de China: "Hasta ahora para todos esos gobiernos occidentales la única solución a la mano para resolver el problema del EIIS, es bombardearlos, pero eso no resolvería la raíz del problema. Así que usted hablaba de más cooperación y coordinación de diferentes países para resolver el problema. ¿Puede usted señalar algunos de los esfuerzos más concretos que se pueden hacer para contenerlos?

Zepp-LaRouche: "Bien, ya en noviembre del 2012, el Instituto Schiller había organizado una conferencia en Frankfurt, en donde presentamos un plan de paz y desarrollo integral para toda la región, desde el Cáucaso en Asia Central pasando por Afganistán en el Golfo hasta el Mediterráneo. Así que toda esta región se tiene que tomar como si fuera una sola entidad. Después la Ruta de la Seda se tiene que extender hacia todos estos países. Y si Rusia, China, India, Irán y esperamos que también Estados Unidos y los países europeos, cooperan y le declaran la guerra al desierto, porque si ustedes miran el mapa se puede ver eso desde la costa Atlántica en África, la zona del Sahel, Sahara, la península arábiga, Irán, hasta China, hay una gran franja de desierto. Esto prácticamente es inhabitable para las poblaciones, sin agricultura, sin ciudades.

"Así que hemos preparado un plan de desarrollo que básicamente extendería la Ruta de la Seda, o como nosotros le llamamos a veces, el Puente Terrestre Euroasiático, hacia esta zona para desarrollar el desierto con tres métodos: se puede usar el agua de los acuíferos, se puede recanalizar algunos ríos, construir presas, pero lo más importante, tiene que haber energía nuclear para usos pacíficos en desalinizadoras de agua de mar a gran escala y después usar esa agua desalinizada para reverdecer los desiertos. Y en esa forma, puede haber también agricultura, industria. Se necesitarían construir infraestructura para toda esta región, tan densa como lo es Alemania, por ejemplo...

"Así que si se tiene este tipo de enfoque, en esa forma se le da una perspectiva de prosperidad económica futura a los jóvenes en esta región, porque muchos de ellos no se estarían uniendo a los terroristas si tuvieran algún tipo de esperanza económica sobre el futuro. Así que la solución tiene que ser la paz mediante el desarrollo".

Irónicamente, el Washington Post saco un artículo extenso el 10 de septiembre en donde acusa a China de construir un ferrocarril de alta velocidad de la "nueva Ruta de la Seda" que atraviesa algunas de las regiones más inhóspitas de la madre naturaleza, de Lanzhou a Urumqi, y de ahí a Europa, "para cimentar el control de China sobre la región de Xinjiang con mayoría musulmana, mediante inversiones y el crecimiento económico".