Las enormes implicaciones del referendo en Escocia

22 de septiembre de 2014

22 de septiembre de 2014 -– Aunque el referendo por la independencia de Escocia decidió a favor de seguir formando parte del Reino Unido con el 55% de la votación, en sí mismo el referendo tiene enormes implicaciones para todo el Reino Unido, y va a contribuir a crear una situación tumultuosa en los meses y años por venir.

Lo que el planteaba el referendo no era solo la independencia, sino además un rechazo generalizado de las políticas del gobierno de Westminster, que están completamente desconectadas de la realidad económica que enfrenta la enorme mayoría de ciudadanos del Reino Unido. Y no se trata únicamente de un rechazo a los conservadores que detentan hoy el poder: en Escocia hay una gran animadversión al Nuevo Laborismo de Tony Blair, por haber traicionado las políticas del viejo Partido Laborista, y haber impuesto el thatcherismo bajo otro nombre. De hecho, la votación de los distritos escoceses representados en el Parlamento por miembros del Partido Nacional Escocés fue NO a la independencia, pero en general los distritos representados por los Laboristas votaron de modo enfático por el SI. Aunque el ex primer ministro Gordon Brown gozaba de gran respaldo en Escocia, en donde están sus electores, a Ed Miliband, actual líder del Partido Laborista, lo perciben como nada más que una extensión de Tony Blair, y cuando hace tres días Miliband trató de dar un discurso fue abucheado por un gran número de personas que respaldaban el SI en Escocia, y tuvo que irse.

El primer ministro David Cameron, viéndose políticamente obligado a prometer aumentar la descentralización, se comprometió a mantener sus promesas, que van a tener repercusiones enormes en todo el Reino Unido, en especial en Inglaterra. Cameron prometió "maximizar la descentralización", concediéndolo a Escocia y al Parlamento Escocés una mayor autonomía fiscal considerablemente y de otro tipo, como añadido de la ya existente separación de los sistemas, judicial y de educación. Además, al "maximizar la descentralización", dos cuestiones constitucionales del Reino Unido tendrán una mayor importancia. Una es la que se conoce como la "cuestión de West Lothian" que le permite a los miembros escoceses del parlamente de Westminster votar sobre cuestiones inglesas (incluyendo programas fiscales y sociales tales como el Servicio Nacional de Salud, NHS), en tanto que a los miembros ingleses del parlamento no pueden votar en las cuestiones similares referentes a Escocia. La otra cuestión es la formula Barnett, que fue concebida en 1979, y que asigna a Escocia un gasto per cápita del Tesoro del Reino Unido considerablemente más elevado, para programas sociales, que a Inglaterra, a Irlanda del Norte y a Gales. Cameron prometió continuar con esta política, pero en Inglaterra esto no tiene una gran aceptación. Boris Johnson, alcalde de Londres, considerado como un contendor importante para el liderato del partido, atacó las promesas hechas por Cameron (recibiendo el respaldo del viceprimer ministro Nick Clegg y del líder de la oposición, Ed Miliband) de mantener la asignación de financiamiento extra para Escocia.

En dos semanas, Cameron tendrá que hacer frente a estas cosas en la reunión anual Tory, de los Conservadores. Además, prometió tener listo el programa para "maximizar la descentralización" para marzo del 2015, para lo que no falta mucho tiempo. Para mayo del 2015 también habrá elecciones generales a nivel nacional.

La descentralización de Escocia podría llevar a mayores cambios constitucionales en todo el Reino Unido, como señalara hoy una fuente londinense. Antes de que se dieran los primeros pasos hacia la descentralización, había una "Gran Comisión Escocesa" en el Parlamento que era la que decidía todo lo referente a Escocia. Ahora, el Parlamente podría crear una "Gran Comisión Inglesa", en la cual solo los parlamentarios ingleses tendrían voz y voto en los problemas de Inglaterra. Lo que esto realmente significaría es que todo el Parlamento del Reino Unido solo regularía la política de Relaciones Exteriores y las cuestiones de Defensa, y toda esta cuestión podría dirigir al país a una situación de mayor turbulencia.

Presidente del Sinn Fein pide referendo sobre la reunificación de Irlanda

Luego del referendo por la independencia de Escocia que se llevó a cabo el jueves, Gerry Adams, Presidente del Sinn Fein, hizo un llamado para hacer un referendo en Irlanda del Norte sobre la reunificación de Irlanda.

"El Acuerdo de Viernes Santo permitió un Encuesta Fronteriza (llamado Border Poll en inglés). Llegó el momento de que la gente que comparte esta isla tenga un debate respetuoso e informado sobre si volvemos a la unidad irlandesa o continuamos divididos. Aquí se le debe dar a la gente, como en el caso de nuestros primos escoceses, la oportunidad de un Border Poll, para determinar la posición constitucional. Esa es la manera democrática de avanzar.

"El resultado del referendo escocés demuestra el potencial de la participación en la democracia. Esta decisión demuestra que el pueblo es soberano y que el cambio el posible. Ya no hay una unión inalterable, sino que pertenece al pueblo".

En 1921, una ley del Parlamento Británico dividió a Irlanda en Irlanda del Norte e Irlanda del Sur. En 1922, el Sur de Irlanda se convirtió en el Estado Libre Irlandés, y en 1948 se convirtió en la República de Irlanda independiente. Irlanda del Norte sigue siendo parte del Reino Unido.