Obama sigue con la intención de la guerra contra Assad en Siria

17 de septiembre de 2014

17 de septiembre de 2014 — Enterrado en un artículo de apoyo a Obama, escrito por Peter Baker en el New York Times del 13 de septiembre sobre el debate de Obama en torno a la cuestión de la guerra, se encuentra lo siguiente: "El estaba profundamente consciente de que la operación en la que estaba a punto de embarcarse no iba a resolver los grandes problemas de esa región para el momento en que él dejara el cargo. 'Esto va a ser un problema para el próximo Presidente' dijo lamentándose el señor Obama, 'y probablemente también para el siguiente'. Pero alternaba entre determinación cuando juraba represalias en contra del Presidente Bashar al-Assad si las fuerzas sirias derribasen aviones estadounidenses (énfasis agregado), y susceptibilidad cuando se mofaba de los críticos a su enfoque más reticente al ejercicio del poderío estadounidense". Esto generó un encabezado en el periódico de Washington DC, The Hill (que fue recogido por antiwar.com) pero sin ninguna sustancia adicional.

Que Obama intenta irse a la guerra en contra de Siria, hay pocas dudas, y el gobierno está dependiendo tanto de la Autorización para el Uso de Fuerza Militar (AUMF, por sus siglas en inglés) como de la Resolución de guerra contra Iraq del 2002. "Nosotros creemos que el Presidente va a tener la autoridad legal para conducir ataques aéreos en contra del EIIS en Siria bajo la AUMF del 2002 (Iraq), por lo menos en algunas circunstancias" le dijo un funcionario a la revista Time. Obama también sigue presionando al Congreso para que autorice el entrenamiento y equipamiento de la oposición "moderada" en Siria. "Si no es la oposición siria, entrenada y equipada por Estados Unidos, la que sea autorizada por el Congreso y el Presidente, entonces tendrán que ser tropas estadounidenses", dijo el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, al noticiero Fox del domingo. "El Presidente tomó una decisión sobre esto. Nosotros no lo vamos a hacer". Parece que no tienen en mente que pudieran tener que ser de todas formas tropas estadounidenses, si fracasa el programa de generar la oposición armada con la que están fantaseando.

Baker en el NYT informa que, durante una cena con invitados, entre ellos columnistas de periódicos, la noche del lunes 8 de septiembre, se le preguntó a Obama qué haría si su estrategia no funcionaba y tuviera que intensificar aún más sus acciones. Rechazó la premisa de que su estrategia pudiera fracasar. "En este punto no voy a anticipar un fracaso" dijo. Baker informa más adelante (parece que Baker no estaba presente en el lugar sino que dependió de informes de otros que estaban presentes) que Obama "dejó en claro, sin embargo, lo intricado de la situación, ya que el contemplaba la posibilidad de que el señor Assad pudiera ordenarle a sus fuerzas que le dispararan a los aviones estadounidenses ingresando en espacio aéreo sirio. Si se atreviera a hacer esto, el señor Obama dijo que le ordenaría a las fuerzas estadounidenses que destruyeran el sistema de defensa aérea de Siria, que notó sería más fácil de lograr que golpear al EIIS porque su localización es más conocida. Pasó a decir que un acto así por parte del señor Assad llevaría a su derrocamiento, según una de las versiones". Lo que, por supuesto, ha sido la intención del gobierno de Obama desde un principio.