El Pentágono se encamina a una crisis seria

27 de septiembre de 2014

27 de septiembre de 2014 — Es interesante notar que la votación en el Congreso con la cual se autorizó a las fuerzas armadas de Estados Unidos para entrenar a los rebeldes sirios "investigados" en Arabia Saudita y otros países árabes no tenía ninguna disposición sobre financiamiento de la misión. Tanto la campaña de bombardeo de dos meses de duración, que empezó a principios de agosto como la nueva misión de entrenamiento se están cubriendo con los fondos actuales del Pentágono y las medidas discrecionales de financiamientos de guerra ya aprobadas. Según un oficial de alta graduación ya retirado, involucrado en las deliberaciones sobre gastos y planificaciones de defensa en el futuro, el Pentágono enfrenta una crisis triple.

Primero, la siguiente fase del embargo presupuestario va a golpear aún más fuerte que los primeros años, ya que se planeó que se llevara a cabo los primeros años con el mínimo daño. En los próximos dos años, los recortes por el embargo presupuestario van a ser mucho más profundos a menos que se llegue a un acuerdo que le ponga fin a esta austeridad obligatoria.

Segundo, bajo el plan actual de Obama, se proyecta que las operaciones militares en contra del Estado Islámico (EI) estén por encima del billón de dólares en los próximos años. Esto en base en el plan de guerra aérea que implica el uso de aviones de combate de alta gama y grandes cantidades de cohetes Tomahawk y otros misiles. El avión de combate sigiloso F-22 se usó por primera vez en la historia en combate esta semana en los ataques en contra del EI en Siria. Resultó tan costoso que el secretario de la defensa Robert Gates canceló el programa totalmente después de que se habían construido solo 188, a un costo de $67 mil millones. Cada vez que se envía un F-22 en una sola salida, cuesta por lo menos un millón de dólares.

Tercero, la triada nuclear de Estados Unidos, hace años que necesita una modernización urgente y se ha llegado ahora al punto en donde esa modernización largamente pospuesta se tiene que llevar a cabo. Esto significa más de un billón de dólares adicionales en gastos en el transcurso de la próxima década e involucra reemplazar partes de la flota de los submarinos clase Ohio. Según una fuente de la Armada, si se lleva a cabo el reemplazo de los submarinos clase Ohio, no va a haber dinero para construir ningún otro barco nuevo.

El vocero del Pentágono, almirante Kirby, confirmó esta semana que se va a reducir el tamaño del Ejército de Estados Unidos a 420,000 soldados como parte de las reducciones.