Argentina es soberana. No tiene porqué escuchar al juez Griesa de NY

29 de septiembre de 2014

29 de septiembre de 2014 — Antes de regresar a Buenos Aires, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, dio una conferencia de prensa el miércoles 24 de septiembre en la que ridiculizó al Juez Federal de Nueva York, Thomas Griesa, por amenazar con declarar a su nación en desacato al tribunal por negarse a obedecer sus sentencias que le ordenan al gobierno argentino a pagarle a los depredadores fondos buitre.

La Presidenta Fernández señaló que Griesa es simplemente un "juez municipal" y que es una "locura" de su parte pretender declarar a una nación soberana en desacato a su tribunal. Argentina ha cumplido con sus obligaciones de deuda; depositó $539 millones de dólares en el Banco de Nueva York-Mellon (BoNY), que fueron embargados por el mismo Griesa, dijo.

Griesa está furioso porque el Congreso de Argentina aprobó una ley autorizando un nuevo canje de deuda para los tenedores de bonos que participaron en la reestructuración de la deuda en el 2005 y en el 2010, que se regirá por las leyes de Argentina, y ya no por las de Nueva York. El juez está amenazando a Argentina con imponerle multas diarias de $50,000 dólares a menos de que el país obedezca de inmediato todas sus sentencias que le ordenan a Argentina que le pague a los depredadores, e incluso exige que se reintegre los "costos judiciales" a los abogados de los buitres. A petición del fondo buitre NML Capital, Griesa programó para el lunes 29 de septiembre una audiencia en Manhattan para tratar la cuestión de desacato.

¡Allá ellos! El mismo miércoles, el gobierno de Argentina aprobó un contrato oficial, como fue estipulado por la Ley de Pago Soberano de la Deuda Externa que se acaba de aprobar, que establece que Nación-Fideicomisos, afiliado al estatal Banco de La Nación, como el fideicomisario para los nuevos canjes de deuda, formalizando así la destitución del BoNY. El contrato establece además a Buenos Aires y París como los lugares en donde los tenedores de bonos podrán cobrar los pagos de sus intereses, y declara que serán las leyes de Argentina, y no las de Nueva York, que regularán las transacciones de los nuevos bonos producto del canje.