Lunes de desbandada, luego del viernes de escándalo para la Reserva Federal y Goldman Sachs

30 de septiembre de 2014

30 de septiembre de 2014 — La senadora Elizabeth Warren y el senador Sherrod Brown exigieron ayer que la Comisión Bancaria del Senado inicie una investigación a fondo del Banco de la Reserva Federal de Nueva York por el escándalo que se volvió público el viernes 26 de septiembre, lo que destaca su seriedad. La misma Reserva Federal negó acaloradamente hoy el contenido del escándalo, y el banco Goldman Sachs también regateó de manera muy pública, a la vez que negaba que lo hacía debido al escándalo.

Lo que ha agitado tanto a Wall Street es la publicación en el programa "This American Life" del 26 de septiembre en National Public Radio (NPR) de unos extractos de las grabaciones en cinta de 46 horas de duración hechas por una empleada de la Reserva Federal de Nueva York —una denunciante a raíz de lo cual fue despedido por la Reserva Federal— de nombra Carmen Segarra. La señora Segarra, que fue banquera, no empezó a trabajar para la Reserva Federal de Nueva York sino hasta después del crac del 2008, y le asignaron y fue comisionada a Goldman Sachs. Se dio cuenta de que sus superiores en la Reserva de Nueva York estaban totalmente cautivos de las perspectivas y demandas de los bancos de Wall Street; y que cuando ella escuchaba de casualidad o presenciaba directamente a los empleados de Goldman hablar de eludir la ley, o violar la moral pública, en los acuerdos bancarios, repetidamente le instruían sus jefes que "tu no escuchaste eso". Esto la motivó a empezar a grabar reuniones y llamadas; y como dice el autor de The big short Michael Lewis en el noticiero Bloomberg del 26 de septiembre, "como que se sabía que los bancos controlaban a los reguladores. Ahora sabemos que así es".

En el peor de los casos de crímenes de los banqueros gangster que observó y grabó Segarra, los banqueros de Goldman "asesoraron" a la compañía eléctrica, El Paso Corp., para que la absorbiera una compañía financiera, Kinder Morgan, en donde Goldman y uno de sus socios, tenían una parte sustancial de la propiedad, pero no lo revelaron. Segarra le preguntó al abogado interno de Goldman sobre la política de Conflicto de Intereses del banco, y se le dijo que Goldman no tenía ninguna. [Después de todo, su director general ha dicho que el cree que está haciendo el trabajo de Dios]. Sus fuertes observaciones a sus superiores en la Reserva de Nueva York sobre este tema dieron como resultado que se le despidiera.

La Reserva de Nueva York dio a conocer una declaración furiosa la mañana del 29 de septiembre en el sentido de que "la Reserva Federal de Nueva York rechaza categóricamente los alegatos que se han hecho sobre la integridad de su supervisión de las instituciones financieras". ¿Y Goldman Sachs? Públicamente emitió una nueva política sobre conflicto de intereses para los banqueros y corredores.

No en balde el Wall Street Journal ha registrado frecuentemente el malestar que causa entre los banqueros el vicepresidente de la FDIC, Thomas Hoenig; incluso antes de que Hoenig propusiera la separación de los grandes bancos, parece que ya era alguien que se distinguía entre los reguladores, uno que no estaba completamente bajo control del grupo bancario de Wall Street.