Bolivia le solicita a China $3 mil millones para inversiones en grandes proyectos de infraestructura

25 de septiembre de 2014

 

24 de septiembre de 2014 — El presidente boliviano Evo Morales se reunió con el viceprimer ministro Zhang Gaoli en la ciudad de Nueva York el 22 de septiembre, en donde ambos asistían a la Asamblea General de la ONU. Según la ministra de Planificación del Desarrollo, Viviana Caro, el presidente chino Xi Jinping ofreció a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) $10 mil millones de dólares en financiamiento para proyectos de desarrollo en Iberoamérica, durante la reunión que sostuvieron después de la cumbre del BRICS en Brasil, "y vamos a aceptar la oferta de China" con una solicitud de crédito por $ 3 mil millones para cuatro proyectos. Entre los proyectos que Morales le presentó a Zhang está la industrialización de los gigantescos depósitos de mineral de hierro en Mutún, al este de Bolivia, lo que significa que se producirá acero, en lugar de simplemente exportarlo como materia prima. También le solicitó ayuda a China para construir el ferrocarril de Puerto Busch a Motacusito, que pasaría también sobre la mina de Mutún, donde se encuentran los depósitos de mineral de hierro más grandes del mundo. Se calcula que tiene unas 40 mil millones de toneladas de mineral de hierro y 10 mil millones de toneladas de manganeso.

Esta es una zona geográficamente crítica, y parte de la serie de proyectos para toda Sudamérica. El gobierno boliviano ya ha construido un puerto interior importante en Puerto Busch, que está en el río Paraguay, que le da acceso —a una Bolivia sin salida al mar— al Océano Atlántico vía Paraguay y Argentina. Justo al norte de Puerto Busch está Puerto Suárez, otro puerto fluvial boliviano, que está a solo 10 kilómetros de la frontera brasileña, y situado en Laguna Cáceres, que se conecta a las importantes vías navegables de los ríos Paraguay y Paraná vía el canal de Tamengo. Esto también está cerca de Corumba, Brasil, una de las localidades en donde se encuentran los grandes sistemas fluviales del Río Amazonas y los ríos Paraguay, Paraná y Río de la Plata, y se podría interconectar con un canal navegable, como lo propuso Alejandro de Humboldt en el Siglo 19.

El Libro del Instituto Schiller, La Integración Iberoamericana había propuesto en 1988 en detalle la interconexión de las tres cuencas principales fluviales de América del Sur, Orinoco, Amazonas y Río de la Plata, junto con corredores ferroviarios de alta velocidad que atravesaran Sudamérica del Atlántico al Pacífico, que se conectarían al Puente Terrestre Mundial vía el Tapón del Darién.