LaRouche reitera: el Congreso debe permanecer en sesiones hasta que Obama sea enjuiciado y se restablezca la Glass-Steagall

26 de julio de 2014

LaRouche reitera: el Congreso debe permanecer en sesiones hasta que Obama sea enjuiciado políticamente y se restablezca la Glass-Steagall

26 de julio de 2014 — Lyndon LaRouche reiteró este jueves 24 su advertencia del 19 de julio, en el sentido de que el Congreso no debe entrar en receso hasta arreglar los pendientes urgentes de la nación. Mientras el Presidente Barack Obama permanezca en el cargo, el mundo estará en el borde mismo de la extinción por una guerra termonuclear y una total desintegración del actual sistema financiero global montado sobre una burbuja de $1,700 billones de dólares en derivados que no se pueden pagar y nunca se van a pagar.

Algunos en el Capitolio finalmente están recibiendo el mensaje, como lo indica el hecho de que luego de que liderato republicano aceptó a regañadientes una versión modificada de la HCR 105 McGovern-Jones que le prohíbe a Obama enviar fuerzas de combate a Iraq sin aprobación del Congreso, la cual se aprobó con el voto de los dos partidos mayoritarios, con 180 republicanos y 190 demócratas que votaron a favoar.

El hecho es que más de 100 miembros del Congreso de ambos partidos había firmado la carta de Barbara Lee y Walter Jones al Presidente Obama en donde le advertían que no comprometiera fuerzas de combate estadounidenses en Iraq sin aprobación del Congreso, así que el liderato republicano, frente a la advertencia de que también a ellos se les podían pasar la factura, junto con Obama, como parte del partido bélico, cedieron a la presión. Ahora la puerta está abierta para tomar otras medidas.

El tema del juicio político a Obama está tambien en primer plano del debate. El Huffington Post publicó una advertencia del congresista Walter Jones (republicano por Carolina del Norte) de que la demanda legal que quiere introducir el presidente de la Cámara de Representantes, Boehner, en contra de Obama no es más que una distracción para que el Congreso no cumpla con su deber, según lo ordena la Constitución, de presentar los artículos para enjuiciar políticamente al Presidente.

Lo que está sucediendo ahora no hubiera ocurrido nunca si las persistentes demandas de Lyndon LaRouche, que datan de abril del 2009, en el sentido de que Obama tiene que ser removido constitucionalmente de su cargo por sus delitos graves y faltas leves. Sabemos que sigue creciendo la reacción en contra de los persistentes ataques de Obama en contra de Rusia y sus ataques vitriólicos personales en contra del Presidente ruso Vladimir Putin. Un ex comandante de la OTAN le dio un informe al Congreso a principios de esta semana sobre la colosal insensatez que significa que Estados Unidos provoque una guerra en contra de Rusia. Igualmente, un alto ex oficial militar de Suiza advirtió a los representantes de la EIR que Rusia y China van a evitar caer en las provocaciones de Obama, a la vez que se preparan, sistemáticamente, para una guerra contra Estados Unidos en algún momento de los próximos dos años.

Así como LaRouche ha sido el autor de las demandas para que se restablezca la Constitución, sacando a Obama de su cargo, también ha descrito los pasos críticos que se tienen que tomar ahora para evitar el desplome financiero y económico físico. El Congreso de Estados Unidos tiene que restablecer de inmediato la Glass-Steagall e implementar las otras tres reglas cardinales para que haya un renacimiento económico, tal y como lo ha descrito LaRouche: restablecimiento de la banca nacional con un sistema de crédito hamiltoniano, emisión de billones de dólares en crédito a través de un sistema bancario comercial restaurado y el lanzamiento de un Proyecto Manhattan internacional para lograr la fusión termonuclear en una década.

Dichas medidas, implementadas después de sacar al Presidente Obama, alinearían perfectamente a Estados Unidos con las naciones del BRICS, que han sembrado las semillas de un nuevo orden económico mundial justo que reemplace al sistema genocida y totalmente en bancarrota del imperio británico del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como lo dejó perfectamente en claro LaRouche en discusión con colegas el miércoles, la burbuja de la deuda no se puede pagar nunca y nunca se va a poder pagar. Lo que el mundo necesita es una cancelación de la deuda de los miles de billones de dólares en derivados y otras deudas ilegales. El caso de Argentina es paradigmático, donde el Jefe de Gabinete de la Presidencia juró que la nación no iba a capitular nunca ante los buitres.

La alternativa a no adoptar estas medidas urgentes se ven diariamente en el terreno, en Gaza y en el este de Ucrania, donde se está llevando a cabo un genocidio poblacional descarado con la duplicidad total de Obama y otros líderes occidentales. El comisionado sobre derechos humanos de las Naciones Unidas dijo que Israel está cometiendo crímenes de guerra estilo nazi en contra de la población civil en Gaza, en donde las últimas atrocidades de las Fuerzas de Defensa de Israel están tomando la forma de enfocarse en contra de los socorristas de las Naciones Unidas y los centros de refugiados. En los últimos días han muerto tres trabajadores de la ONU en los bombardeos dirigidos. Y justo como lo advirtiera LaRouche, el gobierno de Ucrania está cosechando lo que sembraron. El jueves el gobierno se desintegró cuando varios partidos se salieron de la coalición de gobierno luego de que estallaron los primeros enfrentamientos en el pleno del parlamento después de que se quisieron imponer las medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y después de que el gobierno anunció un llamado al reclutamiento militar de todos los hombres en condiciones físicas aptas menos a los 60 años.

Hasta el momento actual está programado que el Congreso regrese a Washington la próxima semana por tres días antes de entrar en receso por el mes de agosto. En éste período de tiempo corto se tiene que lograr el avance fundamental que pidió LaRouche el sábado. Cualquier congresista en sus cinco sentidos va a coincidir en que esto es lo único correcto que hacer. Es nuestro trabajo que reciban el mensaje con tanta fuerza y claridad que no puedan esquivar sus responsabilidades.