El imperio recurre a sus viejos trucos; es hora de que EUA entre al BRICS de lleno

6 de agosto de 2014

7 de gusto de 2014 — Las fuerzas del imperio británico que enfrentan la desintegración total de su sistema y al mismo tiempo, el surgimiento de un nuevo orden económico mundial más justo a través del grupo del BRICS, han recurrido a las viejas maniobras que le han causado al mundo dos guerras mundiales en el siglo pasado. Desde el siglo 19, la clave de todas las maniobras geopolíticas del imperio británico para "dividir y conquistar", ha sido enfrentar a Alemania contra Rusia para mantener dividido el corazón de Eurasia en una guerra permanente. Pero ahora esa estrategia amenaza la extinción de la humanidad en un holocausto termonuclear. Muy a pesar de ello, el primer ministro británico, David Cameron, y el subcomandante de la OTAN, general sir Adrian Bradshaw, quien estuvo la semana pasada en Washington, DC, están ahora presionando para que haya una confrontación directa con Rusia. Bradshaw planteó abiertamente [1] que hay un "nuevo paradigma" que exige una entrenamiento concentrado de la OTAN en la preparación para una confrontación con Rusia.

Pero al mismo tiempo que avanza este impulso bélico, se dejan escuchar voces de cordura para detenerlo. El gobierno de Malasia ha salido a plantear, a través del ministro de Transporte, que es el gobierno de Ucrania en quien recae la responsabilidad por el derribo del MH17, dado que fueron los controladores de tráfico aéreo ucranianos los que no advirtieron al piloto sobre los peligros. El ministro descalificó la "premura para juzgar" con la que se hizo responsables a los rebeldes prorrusos por el derribo. Más aún, el prominente periodista investigador estadounidense, Robert Parry, que fue quien destapó el escándalo Irán-Contras hace décadas, publicó ahora un expediente en base discusiones que sostuvo con funcionarios de inteligencia de Estados Unidos, e informa que se está procesando una reevaluación, según la cual fueron las fuerzas armadas ucranianas, [2] y no los rebeldes prorrusos, los que ejecutaron el derribo del MH17. El informe de Parry se basa en estudios de satélites de Estados Unidos y otra información de reconocimiento del terreno que demuestra que no hay evidencia de que los rebeldes tuviesen los sistemas antiaéreos Buk que se hubiesen requerido para derribar a una aeronave volando a 11,000 metros de altura.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha seguido respondiendo de manera firme y tajante a las provocaciones de la OTAN, y declaró que si no hubiese habido una crisis en Ucrania, la OTAN hubiera inventado una para justificar la existencia de la OTAN. Como advirtió un funcionario militar suizo en entrevista con el semanario EIR [3] hace varias semanas, tanto Rusia como China son bien concientes de que en las capitales de occidente hay preparativos de guerra próxima y, en consecuencia, se están preparando calmadamente para lo peor.

La respuesta a esta amenaza existencial a la supervivencia de la humanidad reside en ganar la pelea en Estados Unidos. Si se destituye a Obama por medios constitucionales y se restablece la ley Glas-Steagall, Estados Unidos se puede alinear de inmediato con el BRICS y generar una nueva dinámica global libre de los horrores del imperio. Desde hace más de 20 años, Lyndon LaRouche ha promovido la idea de que la clave para el futuro está en la cooperación científica entre Estados Unidos, Rusia, China e India. Esa alianza es suficiente para poner fin al imperio británico, de manera permanente. Nada menos que eso puede alterar el impulso hacia la guerra.

Como lo ha puesto de relieve LaRouche en días recientes, la regla de oro para el futuro se puede hallar en el programa de China orientado por la ciencia, el cual involucra un trabajo avanzado sobre la fusión termonuclear, la construcción de una nueva generación de cohetes para viajar al espacio y en especial, los planes para la industrialización de la Luna para explotar el helio-3 como fuente de combustible para la fusión, que es la clave para el futuro de la humanidad. Este nos un concepto nuevo para los chinos. Cuando consolidó el poder Deng Xiaoping al final de la Revolución Cultural, con la muerte de Mao y la prisión de la Pandilla de los Cuatro, Deng Xiaoping se comprometió a dedicar su liderato a la formación de los cuadros científicos chinos de clase mundial. En 1979 declaró que si China pudiese producir una generación de físicos, químicos, ingenieros nucleares, etc., dentro de un lapso de 20 a 30 años, China surgiría como una nación prominente en el mundo. Desde entonces comenzó a enviar estudiantes chinos a las mejores universidades del mundo, conciente de que la Revolución Cultural había destruido la educación superior en China y que les tomaría toda una generación para recuperarla. Fue ese compromiso con el futuro lo que generó la actual generación de líderes y científicos con una clara misión y orientación para los próximos 50 años y más allá.

Todas estas ideas tienen sus raíces en la Revolución Americana y en el Sistema Americano de Alexander Hamilton, Henry Carey y los constructores del Ferrocarril Transcontinental y de otros grandes proyectos que se realizaron a fines del siglo 19 en varias partes del mundo, como la revolución de Bismark en Alemania, la Restauración Meiji en Japón, y en el movimiento republicano chino de Sun Yatsen. Sería una farsa y una tragedia si Estados Unidos no se alineara con la mayoría de los pueblos de este planeta que buscan un futuro vigoroso.

Eso quiere decir que Obama se tiene que ir. La revuelta en contra de lo que Obama le ha hecho a Estados Unidos está cobrando impulso. El martes 5, una docena de altos oficiales de las fuerzas armadas emitieron una carta abierta a Obama y realizaron una conferencia de prensa telefónica donde exigieron que Obama haga público el informe desclasificado sobre el programa de tortura de la CIA. En un mitin frente a la Casa Blanca el fin de semana pasado, que congregó a unos 10,000 manifestantes contra el respaldo que ha dado Obama al genocidio de Netanyahu en Gaza, el profesor Cornel West declaró que "Barack Obama es un criminal de guerra". Cornel West, destacado académico afroamericano, no solo atacó el apoyo que le ha dado Obama a Israel en su genocidio en Gaza; también se refirió a los asesinatos con los aviones robot (drones) y otros crímenes de Obama.

Es claro que el tiempo es lo que cuenta. El gobierno portugués salió el martes 5 a rescatar al Banco Espirito Santo (BES) con 4,900 millones de euros. El periodista británico Ambrose Evans-Pritchard comentó [4] que los europeos se asustaron y decidieron no aplicar el prototipo Chipre de "rescate interno" porque eso podría disparar un crac de todo el sistema bancario. Pero de todos modos el rescate será un fracaso, porque nadie va a comprar los activos de un banco quebrado como el BES. El gigante bancario francés Credit Agricole sufrió una pérdida del 998% en sus ingresos del primer trimestre de este año debido a tuvo que anular el 100% de sus posiciones en el BES. Esto es solo el comienzo de lo que podría ser una reacción en cadena para toado el sistema bancario transatlántico. Los reguladores alemanes están adelantando su investigación del Deutsche Bank, debido a su papel en amañar la tasa de interés LIBOR (que sirve de referencia para las transacciones internacionales) y sus operaciones en derivados financieros en Londres. Todo el sistema se encuentra en un punto de ruptura y eso es el principal motor de la guerra.

Sacando a Obama de su cargo se anula el poder de todo el sistema del imperio británico y se detiene el peligro de guerra para todos fines prácticos. Esa es la misión para los próximos días.