Genocidio y la limpieza étnica en Ucrania, es la guerra de Obama contra Rusia

7 de junio de 2014

7 de junio de 2014 — Lyndon LaRouche comentó el viernes la nueva doctrina militar de Rusia y Bielorrusia, la cual se anunció en la reunión del Foro de Seguridad en Moscú el 23 de mayo, [1] la cual describe la utilización de las "revoluciones de colores" como una forma de guerra contra Eurasia (o "esta zona y Asia", como dijeron algunos oradores), y dijo que la respuesta correcta era precisamente tratarlo como una guerra, tal y como Putin está haciendo, como fue planteado de esa manera en esta conferencia importante.

Como explicó en la conferencia el general ruso Vladimir Zarudnitsky, jefe de Operaciones del Estado Mayor Conjunto, "revoluciones de color" es una forma de guerra "medieval y repugnante", completamente ilegal, en la cual ciudades y ciudadanos, mujeres y niños son los primeros en ser el blanco. Una "guerra de treinta años", o en términos actuales, genocidio nazi y limpieza étnica, incluso muy a menudo sobrepasando lo que hicieron los nazis: piensen, por ejemplo, en Irak y en Siria.

Esto es precisamente lo que está sucediendo en el sureste de Ucrania, y de nuevo los ponentes de la conferencia del 23 de mayo estaban claros al respecto. Se está utilizando aviones caza y artillería en contra de civiles, están matando a muchos y a otros los obligan a irse del país para salvar la vida. El viernes RIA-Novosti informó que el ataque aéreo del lunes a la ciudad de Luhansk fue un punto de inflexión, forzando a los ciudadanos de la ciudad a irse de allí y ocasionando el cierre de empresas pequeñas y medianas.

"El lunes, las fuerzas de autodefensa de Luhansk informaron que las fuerzas especiales ucranianas bombardearon un edificio administrativo de Luhansk. Según una declaración de las autoridades de la ciudad, ocho civiles, que incluyen a cinco mujeres y tres hombres, fueron asesinados. Presuntamente el bombardeo se llevó a cabo con bombas de racimo, que están prohibidas por el derecho internacional".

Una de las 10 personas muertas fue una joven médico llamada Natalia Arkhipova, quien presidía el Ministerio de Salud de la República Popular de Luhansk.

Vasily Nikitin, auto proclamado primer ministro de Luhansk, dijo, que "antes del ataque aéreo casi no habían [refugiados]. Por supuesto que la población está asustada; muchas personas se están yendo para Rusia. Después del ataque aéreo, tanto los comercios pequeños como los medianos se rindieron ante la presión y comenzaron a irse. Muchas tiendas y farmacias cerraron, lo cual por supuesto agrava la situación económica".

Nikitin dijo esto en una entrevista dada al diario ruso Komsomolskaya Pravda, que fue publicada el viernes.

Y ayer, por primera vez se enviaron tanques en contra de Slovyansk.

Los programas de noticias de la televisión rusa muestran que durante la semana la situación de los refugiados realmente cambió, y ahora están mostrando uno o dos segmentos cada tarde sobre la crisis de refugiados. Gente que se viene a pie con sus hijos a cruzar la frontera, gente que llora en los lugares de refugiados, desde un monasterio en San Petesburgo, a casas de trabajadores en Rostov-on-Don, hasta casas particulares en Belgorod.

El Canal Uno de Rusia informó el 3 de junio que el 40% de la población de Slovyansk, alrededor de 45,000 personas, ya dejaron la ciudad, y el resto que queda en su mayoría está viviendo en sótanos. En Donetsk, una ciudad mucho más grande, que tiene una población de un millón de personas, 15,000 personas huyeron. Pero estos números están aumentando rápidamente.

ITAR-Tass informó el viernes, que el gobierno regional de Rostov, en el sur de Rusia, informó de la llegada de 12,000 ucranianos, tan solo entre la mañana del jueves 5 y el viernes 6 de junio. Se echó a andar una campaña humanitaria de ayuda. Hay informes de que Rostov (sea la ciudad o la región) declaró estado de emergencia.