LaRouche: ¡Estropear todo al enemigo! Eso es estrategia

31 de octubre de 2014

31 de octubre de 2014 — Obama, en concierto con fuerzas que puso en movimiento la monarquía británica, está llevando a cabo una operación para tratar de desatar una guerra, la cual, si logran hacerlo, podría muy bien iniciar la Tercera Guerra Mundial termonuclear, declaró hoy Lyndon LaRouche. El eje inmediato de esto está entre la operación para derrocar al gobierno de Assad en Siria, y la activación de una nueva ronda de provocaciones contra Rusia provenientes de Polonia y de Ucrania, provocaciones cuya intención estratégica es golpear a fondo el territorio ruso, para debilitarlo, invadirlo, para aplastarlo.

Pero quizás Obama no lo logre esta vez, señaló LaRouche. En la operación contra Assad, comete un error, porque hay fuerzas que operan tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo, para entrampar a Obama en una derrota. Y el apoyo que tiene Barack Obama es muy escaso, comentó LaRouche, es como una película de escoria que flota en una poceta. Un mal paso, un pequeño tropezón, y Obama está acabado.

Hay que considerar lo que significa el impulso de Obama hacia una guerra nuclear: la probable extinción de la raza humana. Y hay personas cuerdas en todo el mundo que parecen estar comprometidas a tomar medidas para bloquear el papel que juega Obama, señaló LaRouche.

Rusia es un eje fundamental ahora, y el Presidente Putin está muy comprometido a no permitir el derrocamiento de Assad en Siria, ni caer en las provocaciones polacas y ucranianas contra Rusia, como lo hizo patente de manera descarnada en su discurso en la conferencia del Club Valdai. La perspectiva rusa la subrayaron ayer el ministro de la Defensa, Sergei Shoigu, [1] y el ex primer ministro Yevgeny Primakov, [2] quien aprovechó la ocasión de su 85 cumpleaños para señalar que las sanciones económicas actuales contra Rusia están diseñadas para fomentar una revolución de color, lo cual el liderato estratégico ruso ya las ha calificado como una forma de guerra moderna. Como dice el dicho, Rusia sí sabe qué hora es.

China también se comprometerá a impedir un estallido de guerra, añadió LaRouche. Y hay indicios crecientes en Estados Unidos de que hay fuerzas en movimiento que se proponen estropearle el juego al plan de Obama para una guerra, una especie de comité de influyentes para vetar la guerra. Hay diferencias muy de fondo en Estados Unidos sobre la cuestión de Siria y los bárbaros del EIIS, como se ha mostrado en los acontecimientos en torno a Kobani. Asimismo, las fuerzas armadas de Estados Unidos le impusieron a Obama esta semana su propia política sobre el Ébola, al implementar la política de cuarentena de 21 días para los soldados que regresan de África occidental, en total contradicción con las mentiras de Obama sobre la epidemia y su política sobre las cuarentenas.

LaRouche resumió la situación que tenemos para los próximos días de la siguiente manera: Si Putin actúa como lo ha hecho; si China bloquea también el plan de guerra en Siria; y si las capas militares de EU también actúan para impedir que el EIIS se apodere de ese país, entonces podemos estropear todo el plan del enemigo. La esencia de la estrategia no se basa en las fuerzas, sino en romper las filas del enemigo en donde ni siquiera sabía que tenía una vulnerabilidad. Así que, no traten de utilizar una máquina sumadora; la aritmética no se aplica cuando se trata del comportamiento humano.

La manera como se gana realmente en la guerra, señaló LaRouche, es frustrando al aparato, estropeándole las cosas al enemigo, haciendo que se resbale en una cáscara de banano que ni siquiera sabía que existía. Eso es estrategia, y lo esencial es la sincronización. Todo lo que tienes que hacer es parar el aparato en un sitio, y toda la maquinaria se va a parar en seco. Eso, a su vez, abrirá la situación a favor de un movimiento de masas para resolver el problema de la humanidad con el tipo de cambio de paradigma global que han puesto en marcha el grupo de los BRICS y naciones aliadas.