Imperio británico se podría convertir pronto en el Imperio de Londonistán

10 de noviembre de 2014

10 de noviembre de 2014 — La toma de Gran Bretaña con dinero de Catar, que el columnista Andrew Gilligan del Telegraph de hoy califica de compra del "alma y tierra" de Gran Bretaña ha empezado a alterar a algunos británicos. Gilligan destaca en su columna que a la vista del centro de la ciudad de Londres "está la única misión oficial del Talibán en el extranjero. Los yijadistas que siembran inestabilidad en quizá 15 países, de Argelia a Paquistán, dirigen sus operaciones desde sus acogedoras villas en los suburbios... Las mezquitas albergan a algunos de los ideólogos extremistas más influyentes del mundo, sus palabras resuenan por todo el globo vía sus canales de televisión personales. Cientos de millones de libras fluyen a organizaciones que Gran Bretaña ha definido como terroristas, buena parte de éste proveniente del mismo gobierno".

Nada de esto es nuevo ni se desarrolló en un corto periodo de tiempo. Gran Bretaña ha estado cultivando y albergando a los terroristas de Londonistán, a quienes de cuando en cuando se les despliega por todo el mundo, utilizando dinero catarí, saudí y kuwaití junto con el dinero de las drogas y contrabando lavado con ayuda de sus amigos del Golfo. Gilligan se enfoca en Catar, y señala que Salim Hasan Khalifa Rashid al Kuwari, funcionario del gobierno catarí, canalizó muchos de esos dólares a al-Qaeda cuando trabajaba con el Ministerio del Interior, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. El primo del ministro de Relaciones Exteriores fue detenido en Líbano también por financiar a al-Qaeda; después se le condenó in absentia, luego de que su gobierno puso enorme presión sobre Líbano, según se dice, para que lo dejara libre antes del juicio.

La Oficina de Fraudes Graves de Gran Bretaña va a decidir pronto si va a entablar juicio contra el ex gerente general de Barclay por haberle pagado cientos de millones en sobornos a Catar, según trascendió; se alega que fue el precio a pagar por la recabación de 6 mil millones de libras del dinero de Catar para apuntalar al banco durante la crisis financiera del 2008. Los cataríes han estado comprando íconos de Londres. Ya son dueños de Harrods, the Shard y buena parte de la Villa Olímpica y el 6 de noviembre presentaron la oferta pública de adquisición de Canary Wharf. Canary Wharf es un importante distrito de negocios localizado en Tower Hamlets, una de las oficinas centrales de Londonistán. Es uno de los dos principales centros financieros de Londres, junto con la tradicional City de Londres.

Gilligan dice que se reunió recientemente con un personaje de alto nivel en la casa de otro empresario londinense muy conocido, quien le dijo al columnista del Telegraph que él creía que los cataríes estaban usando estas compras de bienes raíces a precios tan elevados en Gran Bretaña como una operación de lavado de dinero sucio.

"Se sienten muy confiados en que se pueden salir con la suya. Las autoridades del Reino Unido promocionan explícitamente a los centros británicos de ultramar en donde las normas son más relajadas y se aplican más levemente que, digamos, Estados Unidos" agrega Gilligan.