Wall Street escribe su propio sumario por sus delitos con derivados financieros

7 de enero de 2015

7 de enero de 2015 — En medio de las señales de un próximo estallido de la burbuja d la deuda de la zona del euro y la amenaza de que ocurra también en Estados Unidos, no podemos permitirnos que se olvide que Wall Street cometió un delito al meterse para que se derogara una regulación decisiva sobre los derivados financieros que el Congreso Federal aprobó a mediados de diciembre.

Bajo la presión de los "azotes" por parte del Presidente Obama y del presidente de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, el Congreso federal aceptó tragarse la "píldora del veneno" que se metió de contrabando en el proyecto de ley del gasto público del gobierno, que alega que se vuelve legal que los grandes bancos pongan en sus unidades de banca comercial sus exposiciones con derivados en mercancías y los derivados crediticios no regulados. Con esto, esta exposición de entre $20 y 25 billones de dólares con los derivados más riesgosos que existen, gozarían del respaldo garantizado de la Corporación Federal de Seguros a los Depósitos (FDIC) en el caso de que estallaran, y en última instancia, serían los contribuyentes los pagarían esas apuestas de casino.

Lo que Obama y el Congreso alegan que se ha vuelto "legal", porque derogaron la Regulación 716 de la ley Dodd-Frank, sigue siendo ilegal. En primer lugar, porque sigue siendo ilegal poner valores de alto riesgo en los libros de contabilidad de una unidad bancaria que cuenta con garantías federales, de acuerdo a la Sección 23A de la Ley de la Reserva Federal (un vestigio de la Glass-Steagall), algo que Obama y la Reserva Federal se han negado a aplicar.

Ahora se han revelado dos hechos extremadamente dañinos.

Primero, Forbes informó el 3 de enero que en los dos últimos meses del 2014, Citigroup compró todas las operaciones de corretaje de mercancías del Deutsche Bank (a principios de noviembre) y del Credit Suisse (para el 31 de diciembre). Esto vuelve obsoleta la estimación de que un 7% de los activos del Citi se halla en deuda petrolera (una cifra ya muy grande). Esto sucede cuando varios otros bancos están reduciendo sus operaciones de corretaje de mercancías; obviamente es el caso de Deutsche Bank y de CS, pero también el JPM Chase y el Barclays. Los ingresos globales de Citigroup con la especulación en mercancías pasó de $215 millones de dólares en 2013 a $485 millones en 2014 (hasta el 30 de septiembre para ambos años). Pero ahora ha perdido: a) como un $1,000 millones de dólares en la especulación con metales en China a través de Hong Kong; y b) ha perdido en grande con el derrumbe de la deuda petrolera.

En segundo lugar, una investigación del portal electrónico Zero Hedge del 5 de enero descubrió que la exposición del Citigroup a los derivados aumento en la astronómica cifra de $9 billones de dólares, solo en el tercer trimestre de 2014, y de este modo se convierte en el banco de Wall Street más expuesto a los derivados, con una exposición total de unos $70.5 billones de dólares. Toda esa exposición está en los libros de su banco comercial asegurado por la FDIC, el Citibank National Association.

Zero Hedge plantea la interrogante: ¿Es el Citibank el "AIG" del próximo crac? Se el añadiría otra pregunta más: ¿Se ofrece Citibank como voluntario otra vez para encabezar el crac de Wall Street, y conseguir que lo rescaten, en base a un fraude judicial? Recuerden que a Citigroup le pagó la FDIC garantías por $342,000 millones de dólares de sus valores en octubre de 2008.