Otra victoria pírrica para Wall Street en la Cámara de Representantes

16 de enero de 2015

15 de enero de 2015 — Se juntaron los sobornos de Wall Street y la estupidez del liderato en la Cámara de Representantes de Estados Unidos para que los grandes bancos obtuvieran otra gran "victoria" sobre las regulaciones de la ley Dodd-Frank el 14 de enero. La Cámara de Representantes votó 271 contra 154 a favor de otro proyecto de ley más, la HR 37, que le da cartuchos de dinamita a los bancos quebrados de Wall Street para que los usen para hacer estallar el crac financiero que se acerca.

El grupo de prestantes demócratas en contra de Wall Street que se ha formado en ambas cámaras en contra de estos proyectos de ley, le está exigiendo a Obama que vete este último. Pero él ya firmó el mes pasado dos proyectos de ley con el mismo tipo de disposiciones en contra de las regulaciones y a favor de los rescates a Wall Street, como la derogación de las regulaciones a los derivados, a las que se había opuesto Obama cuando se aprobó la Dodd-Frank el 2010.

La estrategia de Wall Street, como la describe en detalle repulsivo un artículo en el New York Times del miércoles 14, consiste en: Pagar cabildeo en grande (se estiman unos $110 millones en el 2014); y corromper al Congreso con campañas de punta a punta y contribuciones a sus Comités de Acción Política (PAC, por las siglas en inglés), con generosidad especial a las comisiones financieras de ambas cámaras. Todos los otros sectores económicos redujeron sus gastos de cabildeo político en el 2014, informa el Times; Wall Street los incrementó.

La Ley Glass-Steagall —una simple reforma estructural que divide los mega bancos en torno a principios de "reorganización por bancarrota"— funcionó durante 60 años y va a volver a funcionar. Pero la ley Dodd-Frank (mil pequeñas regulaciones que se suponen empezarían a entrar en vigencia en diversos momentos en el transcurso de 5-7 años, cuando se aprobó en el 2010) no funciona. Lo que está haciendo Wall Street ahora, con el liderato del Partido Republicano de John Boehner, es simplemente posponer esas resoluciones de la Dodd-Frank que le pone restricciones a sus especulaciones desquiciadas, por lo menos hasta el 2019 o después.

Este último triunfo, la HR 37. les permite especular con los "CLO" (siglas en inglés de las obligaciones de deuda garantizadas) hasta por lo menos el 2019. Se tiene que leer el libro The Big Short de Michael Lewis para apreciar qué tan destructivos fueron los CLO y sus primos malévolos, los "CDO", para la economía durante el crac financiero del 2007-2008. Segundo, la HR 37 le permite a los bancos de Wall Street que tienen operaciones de petróleo o gas, digamos, realizar operaciones derivados de venta libre (es decir, no a la vista y sin regulaciones) en vez de en una cámara de compensaciones central.

Estas victorias del quebrado Wall Street, sobre la ley de paja Dodd-Frank que se aprobó para bloquear la Glass-Steagall, pone el restablecimiento de la Glass-Steagall de nuevo en primera plana.

Esto lo establece de la manera más directa un artículo del 13 de enero en el diario USA Today, "Recorta la Dodd-Frank a tu propio riesgo". Destaca que "la mezcolanza de medidas y regulaciones adoptadas en la Dodd-Frank fueron una forma retorcida de evitar las soluciones simples y obvias al problema, que sería forzar a los bancos a que reduzcan su tamaño y restablecer la separación Glass-Steagall entre la banca comercial y la banca de inversiones. En la medida en que el cabildo de los bancos y sus defensores en el Congreso tengan éxito en recortarle partes a la Dodd-Frank, lo único que va a quedar más en claro es que se necesita una solución más radical". Si el público en general que odia a Wall Street se involucra, pudieran triunfar los proyectos de ley bipartidistas en ambas cámaras a favor del restablecimiento de la Glass-Steagall.