LaRouche advierte: la creciente desesperación de Wall Street alimenta una confrontación termonuclear global

22 de enero de 2015

22 de enero de 2015 – Otro tsunami financiero está a punto de arrasar con Wall Street, y esto les lleva a empujar al mundo hacia una guerra general, para lo cual las últimas provocaciones en Ucrania sirven como el detonante inmediato para provocar una confrontación con Rusia.

Citibank es el ultimo de los bancos de Wall Street dizque demasiado grandes para quebrar, que registra graves pérdidas en el cuarto semestre, mientras que en conjunto los bancos de Wall Street han anunciado 50,000 despidos en medio mundo, y en medio de esto el gobierno ucraniano lanza nuevas provocaciones contra Rusia, se reúne con altos comandantes de la OTAN y anuncia un llamado para reclutar hasta 100,000 nuevos efectivos de tropa para lanzar una ofensiva militar en contra de sus propios ciudadanos en el oriente de Ucrania.

Funcionarios rusos han dejado en claro que, aún cuando procuran una solución diplomática a la crisis en el oriente de Ucrania —empezando con un cese al fuego inmediato y reanudar las pláticas directas entre el gobierno de Kiev y los líderes ucranianos orientales— no van a ceder ante el chantaje de la OTAN. El miércoles 21 emitieron sendas declaraciones el ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov y el vocero del Presidente Putin, Dimitri Peskov, dejaron en claro que entienden que las acciones de la OTAN no son más que una campaña para derrocar a Putin y convertir a Rusia en la víctima de otra revolución de color más. Este tipo de locura puede llevar al mundo a la extinción termonuclear en cualquier momento.

Rusia acaba de potenciar sus capacidades estratégicas y anunció una nueva docrina militar, mediante la cual dejan en claro que entienden la naturaleza del asalto asimétrico contra el actual liderato ruso.

En discusión con sus colegas del Comité Político, Lyndon LaRouche subrayó el miércoles 21 que Rusia está preparada para responder de manera preventiva a las provocaciones abiertas de Estados Unidos y de la OTAN, y esto también puede significar la obliteración de Estados Unidos si la actual trayectoria de Obama no termina ya. Esto, aclaró LaRouche, significa aplastar a Wall Street, que es la fuerza motriz detrás del inminente peligro de guerra.

El informe anual del Presidente Obama, el martes 20, sobre el Estado de la Unión, solo sirvió para transmitir provocaciones descaradas contra Rusia y contra China, y sus palabras no pasaron desapercibidas en Moscú ni en Pekín. Fue como un repugnante mitin como los que hacía Hitler en Nuremberg, pero en esta ocasión los demócratas se arrastraron frente a un Preside que ha destruido al partido y al país, a nombre de Wall Street y de Londres.

LaRouche fue contundente: "El informe de Obama sobre el Estado de la Unión fue clínicamente demente, repleto de las declaraciones más corruptas, podridas, insensatas e idiotas. Y lo que fue peor, el público lo aclamaba como una bola de idiotas. Fue un eco de los mítines de Nuremberg de la Alemania nazi".

"Es por eso", concluyó LaRouche, "que enfrentamos un peligro inmediato de guerra termonuclear".

Wall Street y Londres no solo están en bancarrota, sino que enfrentan el estallido inmediato de sus miles de billones de la burbuja de derivados financieros. Los mueve la creencia de que la guerra puede ser la solución a su inminente desaparición, lo cual los hace patológicamente peligrosos para la supervivencia misma de la raza humana.

Es en este contexto que el mitin que realizó el Comité de Acción Política de LaRouche en Wall Street el pasado martes 20 llevó la realidad al corazón mismo del distrito financiero. Miles de transeúntes se vieron confrontados con la realidad de la bancarrota de Wall Street, el peligro de guerra y la necesidad urgente de revivir la alternativa hamiltoniana, empezando con la reinstitución inmediata de la ley Glass-Steagall.

Es esa opción, por si misma, la que puede poner al mundo de nuevo en un rumbo de desarrollo, el cual ya está en marcha con las iniciativas de los países del BRICS, encabezados por China. En el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, esta semana, se reconoció abiertamente el papel de China en el lanzamiento de un nuevo paradigma económico global.

La cuestión vital es si se reconocerá a tiempo para actuar en consecuencia, la realidad del peligro de guerra inminente y el papel de Wall Street y Londres para empujar al mundo al borde de la aniquilación.