Civiles masacrados en la ofensiva de Kiev contra Donetsk. Rusia exige una investigación a fondo; Kiev pretende culpar a Moscú

23 de enero de 2015

23 de enero de 2015 — La mañana del jueves 22 se intensificó la violencia en la ciudad de Donetsk, al este de Ucrania, con el bombardeo de un trolebús en la hora pico, en donde murieron 15 personas y docenas resultaron heridas. La televisora rusa mostró, e incluso los informes de la prensa occidental lo confirmaron, que las víctimas, asesinadas cuando iban a trabajar, estaban esparcidas en la calle, mientras las sirenas del EMS sonaron todo el día por la ciudad.

Menos de una hora después del incidente el primer ministro ucraniano Arseni Yatsenyuk y el Ministerio de la Defensa de Ucrania emitieron acusaciones de que "separatistas respaldados por Rusia" habían disparado los morteros, en donde el Ministerio de la Defensa dio un informe muy detallado sobre la supuesta imposibilidad de que unidades de las Fuerzas Armadas de Kiev hubieran podido lanzar los bombardeos desde sus posiciones a 15 kilómetros de distancia. El líder de la República Popular de Donetsk (RPD) Alexander Zakharchenko había dicho inicialmente que unidades de Kiev alrededor del poblado de Avdeyevka probablemente eran los responsables pero más adelante en el transcurso del día el vocero de la RPD afirmó que se había detenido a un miembro de un "grupo encubierto" móvil, por complicidad en el ataque.

En Moscú, el Ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov calificó el ataque de "un crimen en contra de la humanidad", agregando que los partidarios extranjeros del "partido bélico" de Kiev -"y nosotros sabemos quienes son esos partidarios"— tienen que actuar para controlarlos, para detener el asalto sobre el Donbass, y empezar las negociaciones, como lo acordaron ayer los cancilleres de Rusia, Ucrania, Francia y Alemania.

La Comisión Investigadora de Rusia anunció la apertura de un proceso penal en relación al bombazo del trolebús, argumentando tener un interés directo dado que se había usado la atrocidad para culpar a Rusia. Tanto Lavrov como el vocero de la Comisión Investigadora, Vladimir Markin, pidieron una investigación a fondo y objetiva del incidente.

El mismo jueves 22, el Ministerio de Defensa de Ucrania finalmente reconoció que sus fuerzas fueron desalojadas del aeropuerto de Donetsk en donde han continuado los enfrentamientos en los últimos meses, incluso después de que hubo una desescalada relativa en los enfrentamientos luego de los Acuerdos de Minsk de septiembre. El Ministerio reconoció la pérdida de 6 soldados, en tanto que las milicias de la RPD dijeron que murieron cientos de soldados del ejército de Kiev, y mostraron a los conscriptos ucranianos capturados ante las cámaras de la TV rusa y YouTube.

El comandante del Comando Aliado Supremo de la OTAN, general Philip Breedlove, dijo hoy en conferencia de prensa, en relación a la escalada de violencia en el este de Ucrania: "La violencia se ha intensificado y ha cambiado de carácter en Ucrania". Dijo que se han vuelto a intensificar los combates, a niveles no vistos desde el acuerdo de cese al fuego de Minsk del 15 de septiembre, "y en algunos casos más allá", según informó la agencia AP. Cuestionado por un reportero, Breedlove dijo que él no podía confirmar el alegato de las autoridades ucranianas de que 9,000 soldados rusos habían entrado al país.