Una advertencia sobre la demente política bélica de Wall Street contra Rusia

21 de enero de 2015

21 de enero de 2015 — Encabezado por la actividad incesante de sus equipos de la Ciudad de Nueva York, el movimiento de Lyndon LaRouche y el Instituto Schiller avanzan en sus objetivos de hundir a Wall Street y empujar a Estados Unidos hacia una nueva alianza económica con las naciones del BRICS. "¡Agarramos al tigre por la cola; sigamos dándole!" dijo Helga Zepp-LaRouche, después de su discurso inaugural en la excepcional conferencia del Instituto Schiller en la Ciudad de Nueva York el 17 de enero, que juntó el propósito de vida de Martin Luther King con el propósito del desarrollo económico y la paz hoy.

El principio que tiene que restablecerse para lograr esto es el principio de crédito del primer Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Alexander Hamilton, un principio de crecimiento económico real, el cual está diametralmente opuesto a la forma en que Wall Street y Londres han arruinado las economías de Estados Unidos y Europa. Con el volante "El principio de crédito de Alexander Hamilton" el movimiento de LaRouche va a volver a impactar a Wall Street y a Nueva York de nuevo esta semana para darle continuación al evento inicial del 17 de enero en Nueva York, "Las naciones del BRICS reviven el sueño del doctor Martin Luther King".

Pero debido a que Wall Street y la City de Londres están en quiebra, ellos continúan con su campaña bélica en contra de Rusia y China: provocaciones en contra de Rusia en el este de Europa, de nuevo guerra atroz en Ucrania, sanciones y guerra financiera con el objetivo explícito de derrocar el gobierno de Putin.

El director fundador de EIR, Lyndon LaRouche, transmitó un mensaje firme sobre esto hoy, que se debe entender. "Si Estados Unidos lanza ataques contra Rusia", dijo LaRouche, "entonces el armamento ruso va a alcanzar a Estados Unidos antes de que nos demos cuenta de lo que está sucediendo. Si representas a Wall Street, si participas de sus políticas, entonces ya estás muerto si Estados Unidos se va a la guerra contra Rusia".

Los bancos de Wall Street y Londres están tambaleantes, mostrando todos los signos de un desplome inminente y bien merecido. Los mega bancos de Wall Street están enganchados en la "burbuja de petróleo de esquisto" que ahora se está desplomando y su vulnerabilidad por esto es de $20 billones de dólares en contratos con derivados que ahora se están derrumbando. Acaban de dar a conocer su peor nivel de ganancias desde la Gran Depresión y despidieron a 50,000 empleados. Los mega bancos europeos, bajo el dictado de la City de Londres, están tan quebrados que necesitan desesperadamente un rescate de $1 a 2 billones de dólares del Banco Central Europeo empezando esta semana; y simplemente se quedaron pasmados ante las enormes pérdidas cuando Suiza rompió sus lazos con la desplomada moneda del euro. Como lo expresó el lunes 19 un artículo en el Wall Street Journal, "la conferencia de Davos se inaugura con un mundo al borde de una crisis nerviosa". Es decir, el mundo de Wall Street.

Es este régimen desesperado de Wall Street y Londres el que amenaza con guerra, incluso una guerra termonuclear, pensando que se pueden salvar con la capitulación de exactamente esas naciones cuyas políticas los ponen en peligro con un nuevo orden: China y Rusia en particular, y en general las naciones aliadas al BRICS.

La advertencia de LaRouche está dirigida precisamente a esa ilusión desquiciada del desplomado orden de Wall Street.

La resolución del Instituto Schiller que hace un llamado a Estados Unidos y Europa para que se unan a las naciones del BRICS es crucial en esta situación; en las últimas 24 horas la firmaron otras cinco destacadas personalidades.

Mantengamos estos objetivos en la mira, démosle seguimiento, esa es la clave.