Nicosia en 2013 parece Berlín en 1923

29 de marzo de 2013

29 de marzo de 2013 — El jueves 28 de marzo abrieron los bancos de Chipre luego de permanecer cerrados casi dos semanas. Las escenas que se difundieron en los medios internacionales proyectaban una sensación extraña de que quizás aquello era Berlín en 1923 y no Nicosia en el 2013.

Los bancos abrieron bajo estrictos controles de capital y divisas. Dado que la gente ha estado viviendo desde hace dos semanas de hacer retiros miserables, el Banco Central recibió camiones llenos de euros recién impresos, procedentes del Banco Central Europeo en Frankfurt. Algunos informes señalan que se enviaron a Chipre unos 5 mil millones de euros. La noche del 27 de marzo, se tomaron fotos de una fila de camiones con contenedores llenos de esos euros para darle efectivo al Banco Central. Fue algo escalofriante como en 1923, cuando camiones entregaban toneladas de billetes de reichsmarks sin valor, cuando la hiperinflación derrumbó al sistema financiero alemán bajo la presión de los acuerdos de Versalles.

Desde temprano se hicieron largas filas frente a los bancos de Chipre, pero no importa que tanto dinero tengan en el banco, sólo pueden sacar 300 euros. Nadie puede cobrar un cheque en efectivo. Si salen del país, sólo pueden llevar 1000 euros consigo.

Todo el desastre ha planteado interrogantes sobre si un euro de Chipre o de cualquier otro lugar de la zona del euro tiene algún valor.

La agencia de noticias Reuters informa sobre las advertencias de varios economistas de que podría surgir un "euro de Chipre" de segunda categoría debido a los controles de capital. Un sondeo entre economistas hecho por Reuters revela que 30 de los 46 economistas encuestados piensan que los controles podrían durar muchos meses. "Estas son las típicas medidas de control de cambios, que nos trae a la mente a América Latina o África", dijo Bob Lyddon, secretario general de la asociación internacional bancaria IBOS. "No hay forma de que eso sólo dure siete días. Los controles son permanentes hasta que la economía se recupere".

Los controles de capital y el embargo de los depósitos mayores a 100 mil euros, hacen casi imposible el comercio. Pronto no sólo habrá despidos de trabajadores en masa, sino que además los precios empezarán a aumentar dramáticamente debido a la escasez y al encarecimiento del comercio.

El vocero de la City de Londres, el columnista Ambrose Evans-Pritchard escribió el 28 de marzo en el periódico Daily Telegraph que "la complicidad de las autoridades de la Unión Europea en el plan original de violar los ahorros asegurados de los bancos —que únicamente fue detenido por la revuelta del Parlamento de Chipre— hace sospechar que se van a robar el dinero de quien sea si los líderes de los países acreedores piensan que les conviene hacerlo".

Aunque los depositantes puede retirar 300 euros al día, el gobernador del Banco Central de Chipre, Panicos Dimitriades, dijo la tarde del 26 de marzo a los reporteros que "la primera sugerencia de nuestros socios de la Unión Europea fue restringir nuestros retiros a 30 euros al día. Pueden imaginar lo que habría sucedido".

Alexis Tsipras, líder del partido de oposición griego Syriza, hizo un llamado para que se permita a los chipriotas hacer un referéndum sobre el último crimen de salvataje de la Unión Europea. "El pueblo de Chipre y el pueblo de Europa deben de poder decidir en última instancia su futuro", dijo Tsipras. "La decisión del Eurogrupo representa un cambio de estrategia que es sintomático del callejón sin salida al que llegó el liderato europeo, que conduce a decisiones auto destructivas para los países del sur de Europa y de toda la zona del euro". Según informa el periódico griego Kathimerini, Tsipras se reunió en Atenas con líderes de la izquierda europea.