LaRouche: A quebrar a Wall Street y unirnos al BRICS en la creación de un nuevo sistema de crédito global

2 de febrero de 2015

2 de febrero de 2015 – Uno tras otro de los voceros de la política imperial británica salieron este fin de semana con sus advertencias histéricas por las implicaciones estratégicas de la crisis griega. Ian Bremmer, del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York, advirtió que Grecia podría muy bien abandonar la Eurozona y la OTAN, para unirse a la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) a Rusia y a China, en acuerdos económicos y estratégicos alternativos. O sea, se podría unir al grupo BRICS, pero Bremmer no se atreve a pronunciar esas siglas. Luego el columnista del diario británico Daily Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard, advirtió que en el juego de la gallina que tiene la Unión Europea con Grecia les puede salir contraproducente, porque podría generar "terremotos desconocidos que podrían golpear a todo el sistema de pagos global. Están jugando con fuego". E incluso Liam Halligan, que generalmente es más sensato, explotó con un artículo también en el Telegraph para decir que el nuevo gobierno de Syriza en Grecia "podría tomar control directo de los acreedores griegos y borrar miles de millones de euros en préstamos personales, destruyendo las hojas de balances de los bancos en un delirio de vandalismo contractual populista".

"Pero eso es razonable; eso es exactamente lo que deberían hacer", comentó Lyndon LaRouche el domingo 1 de febrero. Simplemente deberían deshacerse de esas deudas ficticias que no existen de ningún modo, agregó LaRouche. No solo a Grecia, sino que a toda Europa y a todo el sector transatlántico, los han retacado de deudas que son totalmente ficticias. El sistema entero está muerto, declaró LaRouche, tanto en Estados Unidos como en cualquier otra parte, y simplemente se le tiene que reemplazar. Wall Street esta muerto, así que hay que eliminarlo. Todo el sistema especulativo con centro en el imperio británico está muerto, y tratar de posponer esa muerte ya no va a funcionar. Todos los esfuerzos en ese sentido solo van a conducir a la guerra, señaló LaRouche.

Así que tenemos que eliminar toda la deuda especulativa, que no tiene substancia alguna en absoluto, y se trata solo de especulación en un futuro que ya ha muerto, declaró LaRouche. En su lugar, tenemos que crear un nuevo sistema de crédito en torno al cual podamos cooperar, una vez que el viejo sistema se haya eliminado. Ese nuevo sistema tendrá autoridad nueva para la generación de crédito productivo, tal como el crédito basado en los principios que estableció Alexander Hamilton, el cual se utilizará para generar empleo productivo.

Ninguna otra conversación sobre estos asuntos sirve para algo, concluyó LaRouche. Wall Street, los bancos británicos y el sistema europeo están todos muertos. Así que lo mejor es deshacerse de ellos. Así de simple.

Por otra parte, en discusiones con sus colegas LaRouche destacó que:

"La realidad de las cosas es que tenemos que eliminar ese peligro. Y ese peligro se llama ahora Obama. Obama es el títere y la cuerda de la trampa que puede hacer que se active todo eso. Así que, sacar a Obama del cargo, sacarlo de funcionamiento y todo lo demás, en muchas maneras y sentidos y medios, es muy importante. Se tiene que sacar a Obama del cargo, lo cual significaría que [Victoria] Nuland saldría del cargo también, lo cual sería un gran alivio. Los factores del peligro inmediato de guerra termonuclear, dentro de Estados Unidos, por ejemplo, son factores que se les debe tratar como una cuerda de una trampa para la guerra termonuclear. Obama es una cuerda de la trampa para una guerra termonuclear. Se tiene que sacar a Obama".