Desde Ucrania, el mundo se tambalea hacia la guerra nuclear

28 de enero de 2015

28 de enero de 2015 — Recuerden la advertencia del ex dirigente de la antigua Unión Soviética, Mikhail Gorbachov, el 10 de enero pasado, donde se hacía eco de las declaraciones del estadista estadounidense Lyndon LaRouche, en el sentido de que una confrontación entre Estados Unidos y Rusia en torno a Ucrania "podría inevitablemente convertirse en una guerra nuclear".

Ahora considérese los acontecimientos en cascada desde que el gobierno dominado por los nazis de Victoria Nuland en Ucrania reanudó su ofensiva para retomar militarmente el control del este de Ucrania, que se está convirtiendo en un enfrentamiento de la OTAN encabezada por Obama, contra Rusia. El domingo, durante una visita de Estado a la India, el Presidente Obama inmediatamente acusó, sin ninguna vacilación ni evidencia, que Rusia era responsable del ataque del 24 de enero en contra de civiles en Mariupol, en la región oriental de Ucrania, lo cual dijo que había sido obra de la resistencia ucraniana, mal llamados "separatistas". Obama acusó a estos "separatistas" de llevar a cabo la agresión "con respaldo ruso, equipo ruso, financiamiento ruso, entrenamiento ruso y tropas rusas". Obama declaró siniestramente que él iba a "aumentar la presión" en contra de Rusia, buscando "todas las opciones adicionales que tenemos a nuestra disposición que no sea la confrontación militar". En las discusiones de la reunión de emergencia de los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) convocada para el 29 de enero se van a contemplar mayores sanciones en contra de Rusia.

El Consejo Permanente de la Organización de Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) al concluir una reunión de emergencia celebrada el 26 de enero, expresó "su grave preocupación por el aumento de la violencia en las regiones de Donetsk y Luhanks"y "subrayó la necesidad de que todas las partes regresen inmediatamente a las consultas de paz con el fin de lograr un cese al fuego sostenible y la instrumentación de todas las disposiciones de los acuerdos de Minsk".

Pero la confrontación beligerante contra Rusia dominó las reuniones de emergencia de la OTAN y del Consejo de Seguridad de la ONU, convocado el lunes 26 también a solicitud del gobierno ucraniano de Nuland. Al igual que Obama, la embajadora estadounidense Samantha Power se lució en la reunión de la ONU para afirmar que "esta ofensiva está hecha en Moscú. La libran separatistas entrenados por Rusia y financiados por Rusia, quienes usan misiles rusos y tanques rusos y quienes están respaldados por tropas rusas". El Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos de la ONU, Jeffrey Feltman afirmó que el bombardeo de civiles en Mariupol provino de territorio controlado por rebeldes. Ignoraron totalmente el exhorto del embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin a los gobiernos occidentales para que "dejen de fomentar a los halcones ucranianos. Lo único que van a lograr es una mayor catástrofe".

El Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, salió de la reunión de embajadores de la OTAN diciendo igualmente que el ataque en Mariupol provino del territorio controlado por "separatistas" que están respaldados por Rusia. Stoltenberg informó que el general ucraniano Mykhailo Koval le dio un informe al consejo de seguridad y defensa de Ucrania el lunes 26 y se reuniría con los concejales de defensa de la OTAN al día siguiente, aunque alegó que la OTAN solo ofrece apoyo "político", junto con financiamiento ("fondo fiduciario") para la modernización de sus fuerzas armadas y ayuda médica para los soldados heridos. El embajador de Ucrania ante la OTAN Ihor Dolhov indicó que la solicitud de Kiev de ayuda militar adicional se hizo a "países individuales" de la OTAN.

El Secretario de Prensa de la Presidencia de Rusia, Dmitry Peskov respondió que las nuevas amenazas de sanciones en contra de Rusia van a resultar "absolutamente destructivas", y que "eventualmente se mostrará que son miopes. Rusia nunca ha aceptado dichas amenazas y más aún, las amenazas y los chantajes nunca han llevado y nunca llevarán a que Rusia cambie su posición bien conocida y lógica... En vez de aumentar la presión sobre quienes se niegan a iniciar el dialogo y resolver el conflicto de una manera pacífica, escuchamos que quieren reanudar este chantaje económico en contra de Rusia".