LaRouche: "Su arrogancia les va a llevar a su perdición"

7 de febrero de 2015

6 de febrero de 2015 — Con su obsesión suicida, el imperio británico se ha lanzado sin contemplaciones, tanto en sus planes de confrontación militar contra Rusia y China como con su insistencia en una política de austeridad genocida de la cual es emblemática el saqueo de Grecia por parte de la Troika. Si prevalecen estos planes, llevarán a la humanidad a la extinción, lo más probablemente debido a una guerra termonuclear.

Ayer se produjeron dos acontecimientos dramáticos en este sentido.

Primero, las instituciones de la Unión Europea reaccionaron en general con una línea dura hacia Grecia, y le exigieron el pago de sus deudas sin importar qué tanta gente muera. Pero en realidad se están apuntando a sí mismas. "Su arrogancia las va a llevar a su perdición", comentó Lyndon LaRouche.

Y en verdad, la respuesta en Grecia muestra que así será. Hubo una respuesta explosiva inmediata de la población, con más de 100,000 personas que inundaron las calles para insistir en que ellos no se van a doblegar a la austeridad y someterse al chantaje. Este es un fermento que se va a extender por toda Europa, como ya lo hemos visto en Irlanda y España.

Las instituciones europeas no tienen ninguna credibilidad, señaló LaRouche. Están patinando sobre hielo muy delgado. Francia no puede aceptar seguirle el juego a estas políticas, con todo lo que está sucediendo en España y los suizos ya desacoplados del euro. La economía europea se va a desplomar, no hay forma de que puedan ganar.

El segundo acontecimiento dramático fue el anuncio de la visita previamente anunciada de Hollande y Merkel a Kiev y después a Rusia. Hay un reconocimiento generalizado, hasta en los medios de comunicación alemanes, de que la situación en Ucrania es más que alarmante y que si Estados Unidos les da armamento a las fuerzas del gobierno ucraniano puede llevar a una guerra mayor en Europa. Lo único que mantiene viva esta política es la presión de los británicos y Estados Unidos, comentó LaRouche. Es por eso que "estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial".

De ahí también la necesidad de realizar maniobras decisivas para socavar y destruir al principal instrumento del imperio, Obama.

En este contexto, el hecho de que haya saltado a un sitio prominente el asunto de las 28 páginas censuradas del informe sobre el 11 de septiembre, cobra una importancia estratégica. Gracias a los esfuerzos incansables de un pequeño grupo de congresistas, las familias de las víctimas del 11 de Septiembre, y el movimiento de LaRouche, el papel de Arabia Saudita en la atrocidad del 11 de septiembre fue LA NOTICIA PRINCIPAL el jueves 5 de febrero en el periódico más importante de Estados Unidos, el New York Times. Se venció la presión de la pandilla intimidatoria controlado por los ayudantes satánicos del imperio británico en Arabia Saudita —de los Bushes, Obama y toda la ralea de sus colaboradores lambiscones.

Un proceso similar está más que listo para suceder en las áreas económica y estratégica globales.

El hecho es que, el imperio británico, y su títere están actuando precisamente porque están debilitados. No pueden ganar una confrontación militar en contra de Rusia -aunque todos podríamos perder.

En lo económico, se aplica la misma realidad. Las instituciones del sistema financiero trasatlántico están en quiebra y cada vez se ven más desafiadas por el creciente poder de un sistema internacional alternativo, el del BRICS. La "línea dura" del BCE, el FMI y otros no los va a salvar.

De hecho, se les está revirtiendo, y el movimiento de rechazo dentro de Europa amenaza con acelerar, y eventualmente en Estados Unidos también, hacia un nuevo orden económico cuerdo, que empieza con la reinstitución de la ley Glass-Steagall y una reorganización por bancarrota por toda Europa.

Es la adopción de esta perspectiva programática, de la cual son emblemáticos los programas de la Nueva Ruta de la Seda y el Puente Terrestre Mundial del BRICS, lo que puede realmente acabar con el imperio y eliminar la amenaza de guerra. Ya le pusimos un ojo morado al principal enemigo de la humanidad con las 28 páginas. Lo que se necesita ahora es clavarle una estaca en el corazón al demonio, el imperio británico, con las políticas económicas para la sobrevivencia.