Grecia desafía las exigencias del Eurogrupo

17 de febrero de 2015

17 de febrero de 2015 — La reunión del Eurogrupo que tuvo lugar el lunes 16, con la participación de los ministros de Finanzas de la zona del euro, y que discutirían sobre Grecia y la deuda europea, concluyó abruptamente y sin resultados cuando Grecia rechazó tajante un "Borrador de declaración" el cual simplemente extendería el rescate bancario y las condiciones de austeridad en contra de Grecia. Estas condicionalidades provocaron que el PNB de Grecia se redujera en más del 20% en los últimos cuatro años, y el empobrecimiento dramático de la población del país. El nuevo gobierno ha propuesto que las instituciones de la Unión Europea acepten una quita de la deuda, tal y como se llevó a cabo con la deuda alemana durante la Conferencia sobre la Deuda de 1953 en Londres, junto con medidas para que se restablezca el crecimiento que fueron exitosas para Alemania en ese tiempo.

La determinación de Grecia, respaldada por las manifestaciones en contra de la austeridad por toda Europa y un 80% de apoyo al gobierno dentro del país, fue reiterada hoy en un artículo firmado por el ministro de Finanzas Yanis Vaoufakis en la página editorial del New York Times. Ahí plantea que Grecia ha establecido "líneas rojas" en contra de la austeridad y no las va a cruzar ni siquiera si le ofrecen ayuda. "Estamos determinados a enfrentarnos a poderosos intereses creados" dice Varoufakis, en referencia sin ambages a los megabancos de Wall Street y de Europa, los cuales le cargaron el pago de sus deudas sobre los contribuyentes griegos a través de los rescates del 2009 y el 2011 (http://ww.nytimes.com/2015/02/17/opinion/yanis-vaoufakis-no-time for-games=in-europe.html).

La negativa del Eurogrupo a analizar las propuestas de Grecia contrasta dramáticamente con su compromiso a entregarle por lo menos $2,100 millones de dólares en ayuda directa al gobierno de Kiev en Ucrania, el cual está completamente en quiebra, además de su participación indirecta adicional en un préstamo del FMI por $17,500 millones. En sí mismo el paquete para Ucrania, por un total de $40 mil millones de dólares que recomendó el 12 de febrero la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, es insólito. Ucrania está en bancarrota, ha afirmado públicamente que no puede pagar sus deudas, su economía se está contrayendo en un 8% al año, la tasa de inflación es de 28.5% y la tasa de descuento en los préstamos del banco central es del 23%. El hecho de que el gobierno de Kiev y sus patrocinadores digan que están en guerra contra Rusia, parece ser suficiente recomendación para Lagarde del FMI.

La divisa del euro se devaluó tres cuartos de centavo después de que se rompieron las negociaciones con Grecia, retomando la caída que se había suspendido mientras se celebraban las negociaciones las dos últimas semanas.

El ministro de Relaciones Exteriores de Grecia, Nikos Kotzias, acaba de recibir una invitación para visitar China, lo que potencialmente indica respaldo para la lucha del gobierno griego más allá de Europa.

En Estados Unidos, tres congresistas demócratas, Dina Titus de Nevada, Niki Tsongas de Massachusetts y John Sarbanes de Maryland, le escribieron al Presidente Obama el 16 de febrero para decirle que "es importante que Estados Unidos esté del lado de Grecia y utilice su influencia, siempre que sea posible, para ayudarle a Grecia a crear un nuevo sendero para su prosperidad económica". Su carta la reprodujo el portal electrónico Greek Reporter (http://usa.greekreporter.com/2015/02/16/greek-american-u-s-congress-members-sends-letter-to-obama/#sthash.if01vkRy.dpuf).