El fraude de la deuda: Grecia no debe nada

19 de febrero de 2015

19 de febrero de 2015 – Lo que todo mundo debe saber sobre Grecia y "su deuda", es que lo que el nuevo gobierno griego le pide a la Unión Europea es acabar con una enorme estafa bancaria de Londres y Wall Street para que sea posible el crecimiento económico de nuevo en Europa.

Si eso no ocurre, la bancarrota cada vez peor de todo el sistema bancario transatlántico seguirá generando confrontaciones desesperadas con las grandes potencias de Rusia y China, con la amenaza de una guerra mundial.

El resto de Europa, hasta ahora, se rehúsa a eliminar esa estafa de Wall Street, y hoy el Secretario del Tesoro de Obama, Jack Lew, respaldo ese rechazo en una llamada telefónica amenazante al ministro de Finanzas de Grecia.

Lo que Obama, Merkel y demás exigen de Grecia, en vez de eliminar esa estafa a escala europea de los bancos, es que genere un superávit en el presupuesto público por un 4.5% de su economía anual, única y exclusivamente para pagar esa "deuda griega". En términos de la economía de Estados Unidos, eso significaría que Estados Unidos genere un superávit en el gasto público de $750 mil millones de dólares al año, a fin de pagar deudas. No van a escuchar a Obama ni a Lew atreverse a hacerlo; es imposible.

La estafa de la "deuda griega" es la misma que se perpetró mediante el rescate bancario en Estados Unidos mediante el TARP (siglas en inglés del Programa de Alivio a los Activos en Problemas, el sofisma con el que definieron la insolvencia) y el programa de la Reserva Federal que imprimió $4 billones de dólares en dinero inorgánico para cubrir las deudas de Wall Street; y sus perpetradores son los mismos bancos gigantes.

En Estados Unidos, los grandes bancos vendieron millones de hipotecas de alto riesgo que sabían que eran irrecuperables, que vendieron a través de sus compañías hipotecarias, y las convirtieron en valores bursátiles tóxicos que hicieron explotar al sistema financiero y a toda la economía en el 2008; el gobierno los rescato, pero los niveles de vida se desplomaron.

En Europa, los bancos compraron esos valores hipotecarios a los bancos de Estados Unidos. El mismo tiempo, ellos también hicieron millones de préstamos por su propia cuenta, no solo a las familias para adquirir vivienda, sino también a los gobiernos sin que tuvieran los medios para pagar, como los de Grecia, Irlanda, Portugal, Hungría y otros. En eso participaron los grandes bancos de Wall Street, en particular el Goldman Sachs, el cual creó derivados financieros "mágicos": Comprar un préstamo bancario a Grecia, hacerlo aparecer como si fuese un "cambio de divisas" en vez de una deuda, y luego convertirla en una deuda mucho mayor diez años después.

Todas esas deudas irrecuperables de alto riesgo en Europa se les reventó a los grandes bancos en el 2009, un año después de que les estalló la burbuja hipotecaria en Estados Unidos. Luego los gobiernos europeos se superendeudaron todos ellos para crear un "TARP europeo" de un billón de dólares llamado EFSF por sus siglas. Así rescataron a los mega banco, con una ayudadita del IMF, utilizando unos $600 mil millones para pagar la "deuda gubernamental de alto riesgo" que era impagable. De eso se utilizaron $275 mil millones para la "deuda griega".

Este inmenso rescate financiero se impuso a los gobiernos de Grecia, Irlanda y demás, los cuales se lo pasaron de inmediato a los bancos que habían sido sus "acreedores".

La estafa de la deuda griega es clásica de la "aritmética de los banqueros". En el 2009 la deuda de Grecia era de $300 mil millones de dólares. Luego le hicieron dos grandes rescates en 2010 y en 2012, de cerca de $140 mil millones cada uno. Menos del 10% de los $275 mil millones que le impusieron se quedó en Grecia para que los gastara el gobierno griego; más del 90% pasó directa e inmediatamente a los bancos Deutschebank, HSBC, JPMorgan Chase, y otros tiburones, y unas cuantas migajas para los fondos especulativos que andaban cerca. El ex ministro de Economía griego Louka Katseli ha documentado que el gobierno griego en realidad solo tuvo para gastar o invertir apenas un 3% de esos $275,000 millones. Los únicos bancos que tuvieron hacer una quita de su "deuda griega" fueron los bancos griegos; todos los bancos de Wall Street y de la City de Londres consiguieron que sus "activos" de deuda tóxica se los garantizaran en un 100% mediante esta estafa del rescate europeo.

Luego, entre 2010 y hoy, a Grecia, Irlanda, Portugal, etc., se les ordenó pagar la factura de esta enorme deuda por el rescate de los bancos europeos. Les impusieron una drástica austeridad en sus países hasta forzar que su gente emigrase, aumentaron las tasas de mortalidad y cayeron las tasas de nacimiento, y las nubes de humo se elevaron sobre las ciudades modernas cuyos habitantes ya podían darse el lujo de la calefacción moderna. Luego de cinco años de este castigo, la deuda de Grecia de $300,000 millones se ha convertido en una deuda de $350,000 millones, ¡luego de que le pasaron $250,000 millones a los bancos!

Es por esto que el nuevo gobierno griego exige ahora que Europa elimine esta estafa bancaria global: Elimine la deuda impagable; invierta en la recuperación de la productividad económica construyendo nueva infraestructura económica.

Además, los mega bancos se tienen que someter a una reorganización como la de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt.

A lo cual agregó Lyndon LaRouche: "Esto se le tiene que decir de manera clara y contundente a todos los ciudadanos de Estados Unidos. Si quieres evitar la Tercera Guerra Mundial, eso es lo que vas a h acer".