Presidenta argentina afirma su liderato en discurso ante el Congreso; ataca la desestabilización

2 de marzo de 2015

2 de marzo de 2015 — En su discurso del domingo 1 de marzo para inaugurar oficialmente el 133 período de Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional, la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner hizo valer con valentía el liderato que tanto ha enfurecido a Londres y Wall Street, defendiendo combativamente los beneficios sociales que sus políticas le han llevado al pueblo argentino y su alianza con China, uno de los líderes del BRICS, y atacó los esfuerzos desestabilizadores que han lanzado en su contra las fuerzas imperialistas, en base a las acusaciones fraudulentas que lanzó en su contra el fallecido fiscal Alberto Nisman.

Mientras ella hablaba, afuera del Congreso estaban congregados unos 300,000 ciudadanos que miraban entusiasmados el discurso en pantallas gigantes, uniéndose con aplausos y cánticos, en tanto que los legisladores del partido gobernante la ovacionaron varias veces de pie en las tres horas y media que duró su discurso.

Fernández puso de relieve que cuando ella deje su cargo en diciembre, sus logros pueden hacer que algunos políticos se sientan "incómodos", como opinó un periódico. "¿Saben qué?" —dijo— "tienen razón, va a ser muy incómodo". ¿Para quién? "Para la gente, el país que les dejo es un país muy cómodo, es un país con 6.9% de desocupación, es un país con 6 millones de jubilados, es un país con el salario más alto de Latinoamérica, es un país con la jubilación más alta de Latinoamérica, es un país con la mayor inclusión previsional de que se tenga memoria, es un país con mayor nivel de porcentaje industrial en su Producto Bruto Interno... Sí es un país difícil para los dirigentes, pero no para la gente... "

La Presidenta de Argentina escogió también muy bien sus adjetivos para quienes han atacado su alianza estratégica que ha forjado con China, país líder del BRICS. "Yo les digo a todos los argentinos y fundamentalmente a aquellos que tienen las aspiraciones de conducir este nuestro país, la República Argentina, la necesidad de abrir la cabeza", dijo. "Estamos en un mundo totalmente diferente, no al de hace 10 años; estamos ante un mundo diferente hace 6, 7, 8 años atrás".

"El mundo dentro de 5 años, no dentro de 5 siglos, va a ser diferente. Dentro de 5 años China va a ser el actor económico más importante, si ya no lo es, del mundo", agregó. Luego en referencia a la política exterior del ex Presidente neoliberal Carlos Menem, subrayó que "toda la vida nos dijeron que teníamos que tener relaciones carnales [en referencia a la frase de Menem para definir las relaciones entre Argentina y EU] con aquellos que nunca nos daban nada y nos sacaban todo. ¿Cómo no vamos a tener relaciones normales, comunes y diplomáticas, económicas y estratégicas con aquellos que nos vienen a ofrecer inversiones? No se puede ser tan estúpido, no se puede ser tan colonizado mentalmente, tan subordinado intelectualmente, tan chiquito de cabeza y de neurona. ¡Por favor! ¿Dónde van a venir los chinos, qué miedo les tienen?"

Luego defendió con firmeza el programa de reestructuración de la deuda de su gobierno, que redujo drásticamente la deuda, y prometió que "ya nunca más gobiernos que tengan que tomar deuda para pagar deuda. Si nos endeudamos que sea para obras de infraestructura, para proyectos de crecimiento del país, para que puedan disfrutar los argentinos, pero no para ganancia del sector financiero internacional". ¿En donde caben los fondos buitre dentro de este esquema?, preguntó ella. Esos no son más que "chupasangres reconocidos internacionalmente", desplegados para desbaratar la reestructuración de la deuda en colaboración con los buitres locales.

En cuanto a la guerra que libran en su contra una facción dirigida por Londres y Wall Street en el Poder Judicial y sus aliados en los medios y los fondos buitre, orquestada en torno a los cargos que le levantó el fiscal Nisman, de que ella había encubierto el papel de Irán en los bombazos en contra del centro comunitario judío AMIA en 1994, Fernández se mostró implacable. El "partido judicial", como le llama ella a los jueces corruptos que encabezan la ofensiva de cambio de régimen en su contra, se ha vuelto en los hechos en "independiente de la Constitución", abandonando su mandato constitución de aplicar las leyes, "no cambiarlas" para que sirvan a sus objetivos políticos.

Cabe destacar que el "partido judicial" ya rechazó el fallo emitido el 26 de febrero por el juez Daniel Rafecas, quien estableció que no había ni pizca de evidencia que respaldara los cargos de Nisman en contra de la Presidenta. El fiscal Gerardo Pollicita, nombrado para que se encargara del caso luego de la sospechosa muerte de Nisman el 18 de enero, dijo que intenta apelar en contra del fallo de Rafecas ante un tribunal federal superior, con la esperanza de que se mantenga vivo este caso fraudulento.