LaRouche dice que el asesinato del líder ruso de la oposición Nemtsov "huele a Nuland"

2 de marzo de 2015

2 de marzo de 2015 -– El otrora "joven reformador" ruso y ahora figura central de la oposición, Boris Nemtsov, fue asesinado de varios disparos el pasado viernes 27 en el puente Bolshoy Zamoskvoretsky, junto a la Plaza Roja de Moscú. El vocero de la Comisión Investigadora de Rusia, Vladimir Markin, dijo que a Nemtsov le dispararon varias veces, uno o varios pistoleros que escaparon en un auto, y murió en la escena del crimen antes de que llegaran los servicios médicos de emergencia. "La investigación está buscando varias versiones" en cuanto a los posibles responsables, dijo Markin.

Los medios informativos de occidente declararon de inmediato que el responsable del asesinato fue el Presidente ruso Vladimir Putin. Por su parte, el vocero de la Presidencia de Rusia, Dmitri Peskov, informó que "Vladimir Putin señaló que este cruel asesinato tiene todos los indicios de ser un asesinato por contrato, y que es de naturaleza absolutamente provocador".

Lyndon LaRouche declaró el sábado 28 al respecto: "La idea de que [Nemtsov] fue asesinado por Putin, en el interés de Putin, es demente... ¿Quién tendría el motivo para que asesinaran a esta persona, en Rusia? [Victoria] Nuland", la Subsecretaria de Estado de Obama para Asuntos Europeos y Euroasiáticos. LaRouche agregó que se tiene que plantear el interrogante de si Nuland "fue parte del equipo que organizó el asesinato de esta persona. Suena como Nuland. Para mí, huele a Nuland... Ella está en la lista de los criminales sospechosos en este caso, así como en otros casos".

A Nuland se le reconoce ampliamente como la arquitecta del golpe de Estado en Ucrania de 2014, así como la patrocinadora de las organizaciones neonazi que dirigieron el golpe. La semana pasada precisamente, Nuland se reunió en Washington con Andriy Parubiy, quien dirigió las milicias fascistas durante el golpe de la plaza Maidan, y ahora es el vicepresidente de la Rada Suprema de Ucrania (el parlamento ucraniano). Nuland y Parubiy promueven el plan de que Estados Unidos envíe armas letales al gobierno de Kiev, lo cual echaría leña al fuego en la región y probablemente desataría un conflicto mayor con Rusia.

Como lo han documentado con lujo de detalle LaRouche y sus asociados, Nuland, Obama y sus patrocinadores británicos están trabajando a todo vapor para provocar una "revolución Maidan" en Rusia también, para orquestar un cambio de régimen y derrocar el gobierno de Putin, y para este fin han activado una política oficial de amenazar con una guerra nuclear táctica contra Rusia —y contra China— para obligarlos a que se sometan al imperio financiero transatlántico que se viene desmoronando. Ese sometimiento no sucederá, no obstante, como lo ha dejado en claro repetidamente la dirección rusa.

En términos generales, Obama y los británicos están desesperados por detener la alternativa emergente a su sistema financiero transatlántico en bancarrota, el cual está tomando forma en torno al recién establecido "nuevo paradigma" de desarrollo mundial establecido por las naciones del BRICS, bajo el liderazgo de China y Rusia. Ese proceso del BRICS incluye ahora a naciones como Argentina, Egipto y cada vez más a Grecia. Obama y sus patrocinadores de la City de Londres y Wall Street han recurrido en repetidas ocasiones a asesinos y actos terroristas para atacar esas naciones, además de la guerra militar y financiera encaminada a provocar un cambio de régimen.

Por ejemplo, en Argentina, donde la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, una prominente colaboradora del BRICS, que tiene ahora la amenaza de un cambio de régimen orquestado por los fondos buitre de Nueva York y de Londres, el fiscal federal Alberto Nisman fue "suicidado" el 18 de enero, el día antes en que anunciaría la publicación de un expediente que supuestamente probaría la culpabilidad de Fernández en el encubrimiento de Irán por el bombazo de 1994 al centro comunitario judío de Buenos Aires. Fernández fue culpada inmediatamente como la arquitecta de la muerte de Nisman en gran parte de los medios internacionales. Pero el 26 de febrero, el juez que tiene a su cargo el caso del bombazo, luego de revisar la supuesta "evidencia" de Nisman, desestimó el caso y declaró que "no hay ni el más remoto elemento de prueba, ni siquiera circunstancial, que implique a la actual jefa de Estado".

En Brasil, miembro del BRICS, la Presidenta Dilma Rousseff está también bajo ataque de una desestabilización mayor y de guerra financiera, en torno a las acusaciones de corrupción dentro de la empresa petrolera estatal Petrobras. Pero se ha iniciado una movilización nacional en defensa de Brasil y en oposición a esa operación, dirigida por personalidades tales como el ex ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral, quien denunció que "el golpe ya está en marcha".

Otro caso reciente de acusaciones infundadas que se le han hecho a Putin y al gobierno ruso, fue el caso del Vuelo 17 de las Aerolíneas Malasias, el cual fue derribado cuando volaba sobre Ucrania el 17 de julio de 2014. Obama y Londres culparon a Putin de inmediato, sin ninguna evidencia en absoluto. De hecho, Estados Unidos se ha rehusado a entregar los videos de satélite y de vigilancia de los aviones AWACS sobre el incidente, al igual que otra evidencia pertinente. Esto se utilizó para intimidar a una Europa titubeante a que se uniera a la política de sanciones y guerra financiera en contra de Rusia, y a intensificar la confrontación militar.

Ahora, el oportuno asesinato de Nemtsov indica que Obama y los británicos han maniobrado para acelerar la escalada de confrontación contra Rusia, hasta el borde de la guerra termonuclear.