Grecia podría "jugar la carta rusa" si se le saca del euro, advierte el vocero británico Ambrose Evans-Pritchard

3 de marzo de 2015

3 de marzo de 2015 — En un artículo extenso firmado desde Grecia con base en su misión de inteligencia sobre el país a nombre del imperio británico, Ambrose Evans-Pritchard intentó presentar un perfil de la batalla que se está desarrollando dentro del país, y quien está con quien en el tema crucial de si se rompe o no con el euro, o se negocia dentro de él. Su conclusión revela el temor que preocupa a sus empleadores: "Si la EMU (unión monetaria Europea) forzara la salida de Grecia del euro al retirarles la liquidez bancaria y causar deliberadamente el desplome del sistema financiero de Grecia, crearían un Estado mártir para toda la izquierda europea... El sistema de seguridad de Occidente enfrentaría entonces caos en los Balcanes. Tendría que lidiar con un Estado amargado, hostil a la OTAN y dispuesto a jugar la carta rusa, a lo largo de un arco de inestabilidad que se extendería desde Ucrania pasando por Levante, hasta el norte de África".

Por otro lado, Evans-Pritchard advierte que los acuerdos logrados la semana pasada entre el gobierno griego y la Unión Europea (UE) no van a durar. "Los radicales de Syriza en Grecia han firmado un frágil cese al fuego con las potencias acreedoras de la Eurozona... Ganaron tiempo, pero no mucho". Agrega que "los griegos votaron por el desafío pero también por permanecer con el euro, dos objetivos que son difíciles de reconciliar". Las amenazas de la UE de expulsar a Grecia es "un arma de doble filo. Los acreedores tienen aún más que perder si Grecia se sale de control. Un repudio total a la deuda a las instituciones y Estados de la EMU costaría más de 300 mil millones de euros. Sería el mayor incumplimiento de todos los tiempos, por un orden de magnitud".

Es mucho peor que eso, comentó hoy Lyndon LaRouche. Si la UE obliga a Grecia a salirse, todo el sistema trasatlántico se hundiría inmediatamente.