China financia el desarrollo de Iberoamérica

3 de marzo de 2015

3 de marzo de 2015 — 2014 fue el segundo año con el registro más alto de financiamiento chino para Iberoamérica: más de $22 mil millones de dólares en préstamos. Más de lo que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) juntos le otorgaron a la región en el mismo período.

El total de los préstamos chinos a la región desde el 2005 a la fecha, cuando los bancos chinos entraron por primera vez a la región con su financiamiento, se ha elevado a los $119 mil millones, con un poco menos de $50 mil millones ($49.9 para ser precisos) en préstamos destinados al financiamiento de infraestructura y otros $32,900 millones a proyectos de energía.

Estas son algunas de las cifras dadas a conocer el 26 de febrero en el evento del Diálogo Interamericano titulado "¿Prestamista de último recurso? Lo que significa el financiamiento chino para América Latina". El Diálogo, junto con la Iniciativa de Gobernanza Económica Global de la Universidad de Boston, establecieron en el 2011 una base de datos sobre el Financiamiento Chino-Latinoamericano para rastrear este nuevo fenómeno.

Como lo destacaron los dos dirigentes de este proyecto, Kevin Gallagher y Margaret Myers en un artículo de invitados al blog "Más allá del BRICS" del Financial Times, el crédito chino en particular es más decisivo que nunca para los proyectos de infraestructura de la región, ahora que los precios internacionales de las mercancías se están desplomando a la vez que el "financiamiento tradicional" está saliendo de Iberoamérica de regreso a Estados Unidos. "Lo que es más, el financiamiento chino viene con muy pocas condiciones anexas. China puede solicitar tácitamente que las compañías chinas tengan algo que ver en algunos proyectos, pero ha evitado entrometerse en los asuntos internos" escriben Gallagher y Myers. China también ha sido una fuente decisiva de financiamiento para países que reciben bola negra de las fuentes usuales por ser "políticamente riesgosas" (como Venezuela) o debido a sus "pobres calificaciones crediticias" (como Ecuador).

El 2015 se proyecta como un año record. En enero del 2015, China aprobó $7,500 millones para Ecuador en tanto que se comprometió a aportar otros $35 mil millones para proyectos de infraestructura en la reunión del CELAC-China en Pekín en enero.

El director de la oficina de la EIR en Washington, William Jones, planteó en el Foro del Dialogo Interamericano la cuestión del potencial real que representa el financiamiento de China después de que los oradoras insistían en hablar del "consenso de Washington" versus el "consenso de Pekín". Esa discusión es debatible, destacó Jones, porque el sistema Londres-Wall Street está totalmente en quiebra, en tanto que China está apuntando en la dirección correcta, con el acento en las inversiones en infraestructura, lo que ha creado un tremendo sentido de optimismo por todo el sector en desarrollo. Han invitado a Occidente a participar, pero tendría que deshacerse de su deuda impagable y reformar el sistema para poder hacerlo. Esto representa una esperanza para la humanidad, dijo.