Destacan los delitos del HSBC y de otros banqueros hampones; más del lavado de dinero en Argentina; más investigaciones ...

10 de marzo de 2015

Destacan los delitos del HSBC y de otros banqueros hampones; más del lavado de dinero en Argentina; más investigaciones en Londres

10 de marzo de 2015 — La Policía Federal de Argentina reveló recientemente que el incendio de febrero del 2014 sucedido en las bodegas de archivos de la compañía multinacional Iron Mountain, en el que se destruyeron 24,000 cajas de documentos confidenciales del HSBC, fue resultado de un incendio provocado y no de un accidente. Esto sucedió al mismo tiempo en que estaba saliendo a la luz información sobre los delitos de lavado de dinero y evasión de impuestos cometidos por el banco HSBC, y el HSBC señaló la destrucción de estos documentos como razón para no cooperar con la agencia federal de impuestos argentina, AFIP.

Gustavo Silvestre cita en su blog (www.gustavosilvestre.com) del 3 de marzo al informante que denunció el caso, Hernan Arbizu, ex vicepresidente de JPMorgan, y señala que las tres compañías que tuvieron las mayores pérdidas en el incendio del 2014 fueron el HSBC, JPMorgan y el UBS, "los tres son bancos y sospechados, denunciados o ya investigados y algunos imputados por evasión impositiva y lavado de dinero". El mayor beneficiario de este incendio, dijo Arbizu, "fue HSBC sin dudas". La AFIP también está investigando a Iron Mountain por sospechas de lavado de dinero.

Es revelador que PROSELAC, la agencia del gobierno argentino contra el lavado de dinero, encontró en el sitio del incendio cajas del HSBC señaladas con etiquetas que decían "lavado de dinero", y "lavado de dinero premier", como informó el 4 de marzo el diario Tiempo Argentino. El miércoles 4 HSBC de Argentina emitió un boletín de prensa defensivo en el que reconocen que las cajas si tenían esas etiquetas, pero dicen que se trataba solo de "jerga bancaria" y que se refería al "minucioso 'régimen de prevención de lavado de dinero' " del HSBC. El banco alega que estaba llevando a cabo su propia investigación de clientes, y que informó de cualquier actividad sospechosa a la AFIP. Lo curioso es que ninguna de las "investigaciones" realizadas por el HSBC arrojó resultado alguno.

El periódico londinense The Guardian había informado que el 9 de marzo habría otra audiencia en la Cámara de los Comunes, de la Comisión de Cuentas Públicas, para lo cual se llamaría a declarar a los altos ejecutivos del HSBC, con la excepción de lord Stephen Green. De hecho, a Green todavía no se le a pedido que atestigüe en ninguna de las audiencias, a pesar de que él era presidente del Consejo Directivo y director ejecutivo del HSBC hasta 2009, antes de ser nombrado "lord".

Por su parte, Green no ha dicho nada públicamente sobre el escándalo, sin duda porque fue un prominente miembro del gobierno del primer ministro David Cameron de 2010 a 2013, cuando éste supo de la evasión fiscal del HSBC. Cameron y demás se quieren mantener al margen del asunto, y han presionado a la Cámara de los Comunes sobre el tema.

"Se informó", señala el The Guarian, "que se especula en Westminster [la localidad donde se ubica el parlamento] que los conservadores están muy interesados en evitar que Green vaya a las audiencias de la comisión selecta. Tanto David Cameron como [el ministro de finanzas] George Osborne, se negaron a responder las preguntas en el parlamento sobre si alguna vez hablaron de los documento suizos del HSBC con Green".

Tampoco llamaron a declarar a David Harnett, quien fue Secretario Permanente para los impuestos del 2009 al 2012, período en el cual no se hizo nada contra la evasión de impuestos. Harnett se fue luego para el HSBC como consultor de la "comisión de vulnerabilidades del sistema financiero". Y Rona Fairhead, directora del HSBC, presidenta del HSBC de Norte América y presidenta de su comisión de auditoría y riesgo cuando el banco fue multado por lavar dinero, recientemente fue designada como jefa de la Junta Directiva de la BBC, la cadena informativa de radio y TV del gobierno británico. Cameron la designó también Embajadora de Negocios Británicos.