La UE acelera la dictadura

13 de diciembre de 2012

13 de diciembre de 2012 — El presidente del Consejo de la Unión Europea (UE) Herman van Rompuy reafirmó que su propuesta de seguir adelante a toda velocidad a la siguiente fase de abolición de lo que resta de soberanía nacional, está en la agenda de discusión para la próxima Cumbre de Bruselas este 13 y 14 de diciembre. Los aspectos más espectaculares del "Plan Quadriga" que Rompuy presentó en Bruselas el 5 de diciembre, junto con el Comisionado de la UE, José Manuel Barroso, el presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi y el presidente del Grupo del Euro, Jean-Claude Juncker, son los siguientes:

Un llamado a "arreglos con carácter contractual" entre los países que usan el euro y las instituciones de la UE para que lleven a cabo reformas estructurales; la capacidad de "tomar decisiones ejecutivas rápidas" sobre la moneda única; y una representación externa "unificada" de la nueva Unión, bajo una supervisión parlamentaria específica. Pero el documento de von Rompuy no para en esto. También recomienda que los países hagan "arreglos con carácter contractual" con las instituciones de la UE "sobre las reformas que se comprometen a emprender y su implementación".

"En caso por caso" pueden recibir el apoyo de la nueva capacidad financiera con el fin de facilitar la optimización, "en particular en el campo fiscal y de empleo", obligatorio en cualquier caso para los miembros de la zona del euro y voluntario para los países que están fuera del grupo. En una etapa posterior, la nueva institución financiera, se usaría para "facilitar los ajustes a los shocks económicos" en países específicos, mediante "un sistema de seguros establecido a nivel central".

Esperan obtener los recursos financieros para la nueva "capacidad fiscal" de contribuciones nacionales, recursos autónomos como un IVA o impuestos a las transacciones financieras, o una combinación de ambas. También se prevé que en el nuevo presupuesto se contemple la creación de una función de tesorería. "Es esencial reforzar la capacidad del nivel europeo de tomar decisiones sobre política económica para el EMU" dice el documento, sin dar mayores detalles de la forma que tendría este futuro liderato encargado de tomar decisiones.

El documento también tiene un capítulo sobre "legitimidad democrática y rendición de cuentas" alegando que ni los parlamentos nacionales ni el parlamento Europeo pueden cumplir cabalmente con este papel. El documento se queda a un paso de pedir un parlamento por separado para la zona del Euro, pero si dice que: "la creación de la nueva capacidad fiscal del EMU también debe llevar a arreglos adecuados para garantizar su total legitimidad democrática [sic] y rendición de cuentas. Los detalles de dichos arreglos dependerán principalmente de sus rasgos específicos, como sus fuentes de financiamiento, sus procesos de toma de decisiones y el alcance de sus actividades".