Cuenta regresiva, para la guerra o la alternativa del BRICS

10 de marzo de 2015

10 de marzo de 2015 — Por toda Europa están sucediendo ahora acontecimientos decisivos ahora relacionados con la lucha por parar la cuenta regresiva hacia la guerra con Rusia, en medio de que el sistema del euro en quiebra se aproxima a su desintegración.

Los gobiernos de los principales países europeos claramente le han dado la espalda, por miedo a una guerra nuclear total, a los planes desquiciados de Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN de armar a Ucrania, el Báltico y Polonia para que peleen contra Rusia.

Pero al mismo tiempo, el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, de Luxemburgo, acaba de hacer un llamado a formar "un ejército europeo que defienda los valores de Europa contra la agresión rusa". Un líder del partido de Vladimir Putin en la Duma le respondió inmediatamente y con total claridad: "En la era nuclear, ejércitos extras no ofrecen ninguna seguridad adicional, pero ciertamente pueden tener un papel provocador".

No importa que los británicos declaren que ellos no van a tomar parte; ¡no cuentan con fuerzas propias para aportar en un ejército así! Sin embargo, la propuesta suicida de Juncker cae directamente en la trampa de Obama y los británicos, que definió claramente hace varias semanas el director fundador de EIR, Lyndon LaRouche:

La idea es que la OTAN puede ir hasta el final, amenazando y provocando una guerra con Rusia y China para parar al BRICS y que esta guerra nuclear va a estar de alguna manera "limitada" a la destrucción de Eurasia, dejando que "ganen" Estados Unidos y el Reino Unido. De nuevo la respuesta rusa es absolutamente clara: en la era nuclear la guerra no tiene naciones ganadoras o sobrevivientes.

Así que las provocaciones bélicas continúan, incluyendo el intento de incriminar a Putin con el asesinato de Boris Nemtsov.

Pero al mismo tiempo estamos encontrando tendencias por toda Europa cada vez más fuertes para romper con el sistema quebrado del euro, como lo discutieron nuestros activistas europeos en una llamada en conferencia el lunes. Estas tendencias existen ahora en casi todos los países; son más fuertes en Italia que en Grecia, por ejemplo.

El factor fundamental, en solo una minoría de dichas agrupaciones, es volverse hacia las naciones aliadas del BRICS por ser la alternativa "yo gano, tú ganas" tanto al colapso como a la guerra. Este se encuentra precisamente entre los líderes que han firmado o que están discutiendo seriamente la resolución internacional del Instituto Schiller para que Estados Unidos y Europa adopten la ruta del BRICS para evitar la guerra.

Indicios importantes de lo que realmente está abriéndose camino son las declaraciones muy contundentes sobre la alternativa del BRICS por parte de un grupo industrialista de España y del Foro Euro-China, y la reproducción de las dos declaraciones de Lyndon LaRouche sobre el asesinato de Nemtsov. La alternativa de desarrollo y crecimiento, ante la quiebra del euro, para naciones como Grecia e Italia, solo puede cobrar vida si vuelven sus ojos hacia el BRICS.

En los días recientes China ha proclamado que los Cinturones Económicos de la Ruta de la Seda son el foco de toda su política exterior. Su ministro de Relaciones Exteriores ha establecido también los objetivos de colaboración más elevados con Rusia y con India, lo que por sí mismo, se trata de planificar la triplicación de la tasa de crecimiento de su sector de energía nuclear.

Los ciudadanos estadounidenses no son espectadores en esta lucha: es la Casa Blanca de Obama y sus Valquirias como Victoria Nuland y Samantha Power quienes están llevando al mundo a la guerra contra Rusia y en última instancia contra China. Saquemos a Obama y la oferta directa hecha a Estados Unidos por el Presidente de China Xi Jinping, de cooperar en el crédito al progreso científico y infraestructural internacional, se podrá aceptar y llevar a cabo.