Cómo apagar la mecha del imperio para la guerra nuclear y el estallido financiero

11 de marzo de 2015

11 de marzo de 2015 — Para más de la mitad de la humanidad, la realidad estratégica dominante es el nuevo paradigma de desarrollo emergente, que está tomando forma en torno al BRICS y naciones aliadas. Mientras que concluye el período de sesiones de la Asamblea Popular Nacional de China, poniendo el acento firme en su política de "todos ganan" participando en la dinámica de la Nueva Ruta de la Seda con todo el planeta, el presidente Ruso, Vladimir Putin firmó la ley que pone en vigor la participación de Rusia en el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS (NBD) la institución de crédito hamiltoniano que Putin dijo que "se convertirá en una de las mayores instituciones financieras multilaterales del mundo".

El NBD tendrá su primera reunión operativa del consejo directivo dentro de un mes en Ufa, Rusia, donde será la sede de la próxima reunión cumbre anual del BRICS en julio próximo. También la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) se reunirá en Ufa en julio, y su secretario general para el 2015 acaba de anunciar que se espera que la OCS adopte una propuesta rusa de diez años para juntar las estrategias económicas nacionales de los miembros de la OCS con el proyecto del Cinturón Económico Ruta de la Seda.

Si piensan que el imperio británico ha de estar en estado de pánico por estos acontecimientos, frente a la bancarrota de su sistema, están correctos. Los herederos modernos de Zeus están desesperados por detener el proceso del BRICS con una guerra —incluso una guerra termonuclear— desatando caos y revoluciones de color, así como guerra financiera total y la desintegración económica donde sea. En todos esos frentes ya tienen encendido el detonante con una mecha muy corta.

Lyndon LaRouche comentó ayer que lo que Estados Unidos está haciendo para provocar a Rusia en Ucrania y en los países bálticos, es efectivamente la amenaza de iniciar una guerra global. En parte proviene de la voluntad de Obama, y está provocando una guerra que terminará siendo termonuclear. Cualquier idiota que no piense eso, debería ser enjaulado, agregó LaRouche, para impedirle que inicie una guerra tal. Porque la guerra termonuclear significa hoy la probable extinción de la especie humana, y a los congresistas que son lo suficientemente orates como para respaldar esas medidas, deberían mantenerlos en custodia clínica, sugirió LaRouche.

En cuanto a la guerra financiera contra Grecia, LaRouche reiteró que Grecia tiene una alternativa a este genocidio, y es la de acudir a las naciones vecinas así como al BRICS, y crear ellos mismos su papel independientemente de la Unión Europea. Más aún, si Grecia es obligada a salir de la Unión Europea, las naciones europeas caerán como pinos de boliche, señaló Larouche, por su propia estupidez. Si Grecia es obligada a salir, entonces todo el sistema europeo se irá a la bancarrota de una vez por todas.

El hecho es que ya están en bancarrota, explicó LaRouche, así que todas sus amenazas son pura fanfarronería. Pero si quieren hacer valer sus baladronadas, van a desatar un derrumbe que llevará al exterminio de las economías de Europa, muy pronto. Así que la política del Banco Central Europeo (BCE) y de la UE hacia Grecia, añadió LaRouche, es realmente demente, clínicamente, porque va a hundir a todo el sistema y provocará un aumento en las tasas de mortandad por toda la región, incluyendo a Francia y a Alemania.

LaRouche señaló que es muy importante que se le explique esto al mundo entero, porque hay muchas personalidades prominentes que viven en una fantasía, como las fantasías agresivas del ministro de Finanzas de Alemania, Schaeuble. Las medidas que promueve van a hundir todo y muy rápido.

La solución está en eliminar el carácter especulativo de la banca en el sistema transatlántico, y establecer una nueva normativa, una nueva medida del verdadero valor económico. La base para hacerlo está al alcance de todos, con lo que está construyendo el BRICS y sus aliados.

Si no se resuelve esta cuestión económica de fondo, concluyó LaRouche, eso podría causar la Tercera Guerra Mundial. No debemos temer a la bancarrota del sistema; ya está en bancarrota. Pero si debemos retornar a una nueva norma de valor real, en la cual se prohíban las prácticas especulativas hiperinflacionarias.

Ya es tiempo y más, para que Estados Unidos y Europa se unan a la mayoría de la humanidad al lado de la cordura y el desarrollo, como lo plantea la resolución del Instituto Schiller sobre el BRICS. Si el Manhattan de Hamilton lo puede hacer, también tú.