Washington Post publica cobertura honesta sobre la campaña pro Glass-Steagall de O'Malley, pero lo difama en un segundo artículo

19 de marzo de 2015

19 de marzo de 2015 — Katrina Vanden Heuvel de la revista The Nation tiene un artículo firmado en el Washington Post del martes 17 titulado "Martin O'Malley suena como precandidato". Ahí resume su plataforma empezando con la Glass-Steagall.

"Específicamente, él ha pedido el restablecimiento de las regulaciones bancarias Glass-Steagall, aumentar el impuesto sobre el patrimonio, incrementar el salario mínimo, elevar el límite de la paga por tiempo extra y fortalecer los derechos al contrato colectivo. Y aunque se siente mucho más a sus anchas discutiendo sobre sus políticas que sus potenciales oponentes, O'Malley le lanzó lo que se percibió como un tirito a Clinton en Carolina del Sur cuando declaró: "la triangulación no es una estrategia que va a hacer progresar a Estados Unidos".

Vanden Heuvel cita a O'Malley en una entrevista reciente que ella tuvo con él: "Yo creo que nosotros mismos socavamos nuestros mensaje de gobierno y nuestra propia afirmación sobre nuestra misión cuando no hablamos claramente sobre el fracaso de la economía del 'goteo', sobre cómo la economía es producto de las decisiones políticas que tomamos y por qué necesitamos combinar las políticas salariales que recompensan el trabajo con las políticas que frenan la especulación insensata que se convierte en destructiva y depredadora. Simplemente debilita nuestro razonamiento cuando tratamos de encontrar un término medio".

Luego, para darle a los neoconservadores un sentido de "equilibrio", la página editorial del Washington Post publica otro artículo de su articulista agente de la ADL Richard Cohen, un viejo enemigo de Lyndon LaRouche, titulado "Clinton necesita un oponente demócrata". ¿La razón? Clinton necesita que los medios se encarguen de cubrir a alguien para quitarle presión a sus problemas.

Concluye: "Con la posible excepción de Martin O'Malley, yo no puedo pensar en alguien más que pida que Martin O'Malley sea presidente. Pero ese no es el punto. Como un [pararrayos útil] para Hillary Clinton, es perfecto, es una persona experimentada aunque casi nadie sabe nada sobre él. Los medios pueden elaborar historias sobre su matrimonio, sus antiguas novias, sus hábitos alimentarios extraños o inexistentes, su rutina de ejercicios, todas las cosas que realmente debemos saber sobre un candidato presidencial".

El mentiroso de Cohen pinta a O'Malley como un don nadie, cuando de hecho, O'Malley acaba de hacer historia. Cohen está loco, dijo Lyndon LaRouche y Hillary estaría loca si aceptara esto.