¡El BCE debería ser arrestado por trabajo esclavo!

23 de marzo de 2015

23 de marzo de 2015 — Un informe publicado en el periódico alemán News Deutschland y una investigación parlamentaria realizada por un miembro del partido Linke del Parlamento Europeo, sacaron a la luz el sistema ilegal de explotación laboral que dirige el Banco Central Europeo (BCE) con sus empleados. Las oficinas centrales del BCE en Frankfurt violan las leyes alemanas (y posiblemente otras leyes laborales europeas) alegando que es una institución supranacional y que por lo tanto no está sujeto al derecho alemán.

Un empleado del BCE que solicitó mantenerse en el anonimato por miedo a represalias le dijo al News Deutschland que solo 1,220 de los 3,800 empleados actuales del BCE tiene un contrato regular por tiempo indefinido. El resto comparten algún grado de precariedad: 1,160 tienen un contrato a término, una cuarta parte de los cuales (290) es por menos de un año. Asimismo, utilizan las compañías de 'renta un empleado' para contratar a 270 personas. Esto representa el 11% de los empleados regulares. El resto está compuesto de 810 consultores y 340 contratados como becarios o empleados desplazados por los bancos centrales nacionales.

Los trabajadores alquilados se contratan por un año, después del cual se le puede renovar el contrato solo por un año más. Pero el denunciante informó que "algunos de mis colegas ya han trabajado durante cinco o más años aquí en el BCE. Siempre los recontratan como trabajadores alquilados, lo que significa que cada año tienen que volver a solicitar el puesto que ya venían desempeñando". La situación representa no solo una gran inseguridad sino también una situación humillante.

Y encima de todo: según las leyes alemanas y de la Unión Europea (UE), los trabajadores alquilados pueden meter una solicitud para un puesto interno del BCE cuando exista una licitación. Pero el BCE prohíbe eso, alegando que dichas normas de la UE solo se aplican a los países miembros de la UE pero ¡no a las instituciones de la UE! Las directrices "no se aplican directamente al BCE porque concierne solo a los estados miembros", respondió Mario Draghi a un interrogatorio del parlamentario Fabio de Masi, en el otoño del 2014.

Los conflictos laborales en el BCE no pueden ser regulados por los tribunales de Alemania. Si alguien tiene una queja, tiene que ir ante el Tribunal Europeo en Luxemburgo. Pero antes de esto, tiene que sujetarse a un procedimiento interno cuyas reglas fueron establecidas por el BCE.

En el BCE no hay negociaciones salariales. Pasaron 10 años antes de que el BCE reconociera siguiera la sindicalización y el consejo sindical no tiene ningún derecho de cogestión. Hasta el pasado otoño, el jefe del consejo sindical tenía prohibido incluso hablar con los medios de comunicación.