Para consolidar el giro estratégico: botar a Obama

20 de marzo de 2015

20 de marzo de 2015 – El giro estratégico total que marcó la semana pasada las intervenciones del ministro alemán de Relaciones Exteriores Steimeier, el ex canciller alemán Helmut Schmidt, y el ex gobernador de Maryland en EU, O'Malley —un giro que Lyndon LaRouche caracterizó como algo "no asegurado todavía, pero muy prometedor"— se ha extendido esta semana tanto en el frente de la economía mundial como en el estratégico. Esto es lo que significa el acercamiento de Grecia hacia Rusia y otras naciones del BRICS; la ampliación de la iniciativa de China de un Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII) que ha sido adoptado por varios países claves de Europa, a pesar de la histérica oposición del gobierno de Obama; y las advertencias tajantes provenientes de Rusia sobre la respuesta que contemplan ante las amenazas militares-estratégicas de Estados Unidos y la OTAN.

En este contexto resulta esencial la circulación y discusión más amplia posible de la declaración del 15 de marzo de Lyndon LaRouche, titulada "Sobre la cuestión del papel de Alemania", a fin de asegurar la consolidación de este cambio estratégico. Actualmente es la pieza central del trabajo organizativo del movimiento de LaRouche tanto en Estados Unidos como internacionalmente, y este jueves 19 empezó a circular ampliamente en Washington, DC, incluso entre los intelectual y moralmente cuestionados miembros del Congreso de EU. Pero no pierdan tiempo esperando que ellos vayan a hacer algo.

La acción política inmediata que se necesita en este momento, subrayó Lyndon LaRouche, es hacer que salga Barack Obama de la Presidencia de EU. La cuestión central, la única cuestión, es deshacerse de Obama, señaló LaRouche. Si se hace eso, entonces todos los demás "problemas" se desmoronan y se puede poner la situación bajo control. Obama es una creación del imperio británico, y ese es el problema. Junto con la familia Bush, ese es el centro de toda la maldad en este país. Y cuando se habla de la familia Bush, tenemos que ir hasta Prescott Bush, quien ayudó a llevar a Adolf Hitler al poder.

LaRouche explicó que estas expresiones más recientes de la maldad se tienen que remitir a los terribles cambios que sucedieron en Estados Unidos después de la muerte de Franklin D. Roosevelt. Eso produjo un cambio político fundamental, que es el factor decisivo y el punto de referencia de todos los "acontecimientos en curso". Eso es lo que define al siglo 20, el siglo en el que el imperio británico se metió en todos los frentes, asesinando presidentes estadounidenses y derribando todo lo que tenía que ver con los mejores logros del siglo 19 en todos los frentes, ya sea económico, científico, cultural, etc.

La historia, señaló LaRouche, es un proceso, no una serie de acontecimientos que se pueden aproximar deductivamente. La humanidad es un fenómeno global, y la historia es un proceso global. Es esto, y no las categorías, lo que define la realidad, y la realidad tiene consecuencias. "No me importa cuántas veces los idiotas del Congreso quieren enfocarse en los temas particulares y en las categorías: así no es como funciona el mundo", señaló LaRouche.

Por el contrario, en el movimiento de LaRouche tenemos que reivindicar nuestra perspectiva con firmeza y claridad: Tenemos que denunciar todo lo que representa Obama como basura. Obama piensa que se puede imponer a un Estado sobre otro, que puede constituir a Estados Unidos como el árbitro global para imponer su posición, como trata de hacerlo con China y otras partes. Pero Estados Unidos no es el imperio dominante del mundo, declaró LaRouche. El reino de Obama no es el imperio, y simplemente se le tiene que sacar del cargo. Sus esfuerzos a favor del imperio británico para desatar conflictos entre las naciones —como en Israel, Irán, o en Venezuela— forman parte de un solo plan de guerra global hacia la Tercera Guerra Mundial, no meros conflictos regionales.

Así que simplemente hay que deshacerse de Obama, concluyó LaRouche. Un buen jalón de la palanca del escusado y con eso se va a purificar la atmósfera.