Arabia Saudita lanza bombardeo terrorista masivo en Yemen

27 de marzo de 2015

27 de marzo de 2015 — Una Arabia Saudita desesperada y sus aliados, con el presunto respaldo logístico y de inteligencia de Estados Unidos, lanzaron un bombardeo aéreo masivo sobre la capital de Yemen, Sana'a, y varias otras ciudades, matando a docenas de ciudadanos y soldados. Las 100 misiones de bombardeo de la "Operación Tormenta Firme" se lanzaron en reacción a la enorme victoria de las fuerzas nacionales bajo el liderato de los Al-Houthis y su grupo armado Ansarullah, quienes en unos pocos días pudieron apoderarse de la parte sur del país. Se habían apoderado de la ciudad capital Sana'a en junio del 2014.

Los saudíes y sus aliados han estado difundiendo la mentira de que Ansarullah hizo un "golpe de Estado chiíta" en contra del gobierno legítimo del Presidente Abedrabbo Mansour Hadi. Ambos alegatos son puras mentiras. Al-Houthis, que si son chiítas Zeidi, reaccionaron en junio pasado como fuerza nacional para unificar a la población en contra de un gobierno corrupto y un acuerdo político manufacturado por los saudíes que mantenía al país dividido y a la corrupción desbocada. Los Houthis están apoyados por la juventud de la revolución del 2011 (que no son chiítas), por los antiguos miembros de las fuerzas armadas que aún le son fieles al anterior Presidente Abi Abdullah Saleh (que no es chiíta), por muchos partidos políticos (socialistas y nacionalistas que no son chiítas), por muchas tribus sunitas (que no son chiítas) y por una gran facción del movimiento "separatista"del sur de Yemen (que no son chiítas).

En unos cuantos meses, Al-Houthis y sus aliados pudieron limpiar grandes zonas del país de los terroristas de al-Qaeda, lo que Estados Unidos y sus aliados no pudieron hacer en más de 10 años. En los últimos días habían amenazado con eliminar completamente a al-Qaeda y EIIS del sur de Yemen. Lanzaron un diálogo nacional de todos los partidos involucrados mencionados anteriormente para formar un gobierno nacional y reformar la Constitución. Arabia Saudita y los Estados del Golfo, en colaboración con el gobierno de Obama y los británicos, trató de dividir a la nación de nuevo el mes pasado cuando retiraron sus embajadas de Sana'a y las mudaron a Aden, a donde había huido Hadi de su arresto casero, alegando ser el legítimo representante del gobierno. El término de Hadi como Presidente concluyó en septiembre del 2014 y por lo tanto no puede alegar que todavía es el Presidente.

Ahora que Ansarullah y sus aliados se han apoderado de Aden el 25 de marzo, los saudíes intervinieron para destruir la nación de Yemen y acabar con cualquier esperanza de que hubiera un dialogo nacional. Una Yemen republicana, con una cultura de tolerancia religiosa, ha sido la peor pesadilla de los wahabitas Al-Saud, ya que los dos están conectados por una extensa frontera y contactos históricos con Arabia Saudita.

Lo que ha complicado más todo este asunto, fue el apoyo cubierto y descubierto de Irán a Al-Houthis, lo cual les confirmó a quienes están sujetos a la propaganda saudí que los Al-Houthis eran "agentes iraníes-chiítas". Los saudíes y los Estados del Golfo le han puesto presión a Egipto para que apoye la campaña en contra de Houthi, aprovechando la preocupación egipcia sobre el paso al vital Canal de Suez desde el Estrecho Bab El-Mamdib de Yemen, cuando los Houthis avanzaran a Taaz en el suroeste de Yemen, lo cual ocurrió el martes pasado, 24 de marzo. Sin una intervención diplomática internacional y regional egipcia-iraní, tanto Yemen como toda la Península Arábiga va a arder en llamas, Se puede movilizar a las minorías chiítas en Arabia Saudita y Bahrain para desestabilizar a los saudíes. Irán, supuestamente la mayor potencia chiíta en la región, está enfrascado en negociaciones diplomáticas con Estados Unidos sobre su programa nuclear y el levantamiento de sanciones. Los saudíes han calculado que los iraníes no iban a intervenir directamente para que no se sabotearan sus posibilidades de éxito en las negociaciones para el plazo del 31 de marzo. Esto puede resultar un grave error de cálculo.