El mundo entero ridiculiza a Obama; ya es tiempo de sacarlo junto con toda la liga Bush

30 de marzo de 2015

30 de marzo de 2015 — En lo que solo se puede describir como una ironía perfecta, el Presidente Barack Obama pasó el fin de semana jugando golf en Florida con el director de Halliburton y el propietario de los Astros de Houston, como para mostrar públicamente su pedigrí en la liga de los Bush. El mundo entero ha estado ridiculizando a Obama por sus esfuerzos para sabotear al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), y por hacer la guerra contra el nuevo paradigma de desarrollo, y todo a nombre de Wall Street y de Londres. ¿No es hora ya de que los estadounidenses cuerdos se muevan para sacar a este personaje traicionero de la Casa Blanca?

Obama es culpable de muchos más delitos contra la Constitución de los que se necesitan para su destitución. Cualquiera que alegue que sacar a Obama "no es práctico", vive en un mundo de fantasía, pasando por alto el hecho de que la última opción desesperada del imperio británico en bancarrota, es lanzar guerras y caos por toda Eurasia. Durante el fin de semana, la Real Fuerza Aérea británica realizó las maniobras militares de mayor alcance en los últimos 13 años, dirigidas contra posibles incursiones aéreas rusas. La OTAN sigue llevando armas y personal cada vez más cerca de las fronteras rusas, desconociendo todos los acuerdos a los que se llegó después de que terminó la Guerra Fría, y haciendo caso omiso de todas las advertencias rusas persistentes, la última de las cuales la emitió el propio Presidente Vladimir Putin, la semana pasada, en su discurso ante los directores de los servicios de seguridad federal de Rusia, el FSB, en donde una vez más reiteró que Rusia no va a capitular a los chantajes de la OTAN.

Sin Obama en la Casa Blanca, los británicos no tienen una capacidad creíble ni siquiera para blofear a Rusia y a China. En tanto que Obama siga en el puesto, el peligro de guerra general –-e incluso de una guerra de extinción termonuclear—sigue siendo demasiado real como para tolerarlo.

El mensaje de que se tiene que aplastar a Londres y a Wall Street, y que la destitución de Obama es el primer paso inevitable, lo transmitió de manera clara y resonante la presidenta del Instituto Schiller Helga Zepp-LaRouche en un vigoroso discurso en la conferencia del Instituto Schiller, que se realizó en Manhattan el sábado 28. Luego de detallar los esfuerzos desesperados de Wall Street para impedir el restablecimiento de la ley Glass-Steagall mediante la extorsión y otras amenazas, Helga Zepp-LaRouche explicó el grave peligro de guerra general, y finalmente concluyó con una exposición de los fundamentos ontológicos de la lucha y el papel del cardenal Nicolás de Cusa en el lanzamiento del Renacimiento Dorado del siglo 15 y el nacimiento del concepto del Estado nacional moderno.

Las acciones que ha tomado el Presidente de China, Xi Jinping, en coordinación con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin y los demás jefes de Estado del BRICS, para crear un nuevo paradigma global de desarrollo, así como un nuevo nivel de cooperación entre los Estados nacionales soberanos, son la simiente de un Nuevo Renacimiento tan vitalmente necesario.

Durante las próximas 48 horas, los líderes de más de 40 naciones se reunirán en Kazajstán, para dar inicio al BAII. Varios de ellos participaron en el recién concluido Foro de Boao, en China, en donde el Presidente Xi Jinping enunció con bellas palabras la nueva visión de cooperación entre todas las naciones de Eurasia y más allá, y en donde el gobierno chino emitió el informe oficial titulado "Visión y acciones para construir de manera conjunta el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima del siglo 21".

Al mismo tiempo que se realizaban estos acontecimientos trascendentes, las fuerzas anglo-saudíes del imperio se ocupaban en intensificar la diseminación de la guerra y el caos por la región del Golfo Pérsico. En una reunión de la Liga Árabe, Arabia Saudita chantajeó, sobornó y engatusó a los Estados árabes para que se comprometan en una nueva guerra, en Yemen, que tiene como blanco a Irán, como el supuesto cerebro detrás de los Houthis que tomaron el poder en Yemen.

Con las continuas provocaciones contra Rusia en Ucrania, o con la diseminación de la muerte en masa y el caos por todo el sudoeste de Asia, el objetivo del imperio británico es llevar al mundo al borde de una guerra general, y crear puntos que obstaculicen la Nueva Ruta de la Seda para sabotear el nuevo paradigma de cooperación global. No obstante, en la reunión de la Liga Árabe que se llevó a cabo en Sharm el-Sheikh, en Egipto, el Presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi, le provocó un tremendo susto al ministro de Relaciones Exteriores saudí, Saud al-Faisal, cuando leyó el texto completo de una carta del Presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la cual exhorta a los Estados árabes a proseguir una ruta de diplomacia bajo el derecho internacional, como la única vía genuina para derrotar el flagelo del terrorismo.

La situación estratégica global está llegando a un punto en el cual no pueden coexistir el sistema del imperio —con centro en el aparato de la City de Londres y Wall Street— y el nuevo paradigma del BRICS y el BAII.

Es necesario destituir a Obama, y al mismo tiempo eliminar por completo los últimos vestigios del legado de los Bush, de traición a la República, que se remontan al abuelo Prescott Bush quien financió a Adolfo Hitler; de este modo se puede liberar a Estados Unidos para que retorne a la misión histórica de la Presidencia de Estados Unidos. Botando a Obama y a la liga de Bush, y al restablecer la ley Glass-Steagall, Estados Unidos se puede integrar al movimiento mundial del BRICS y el BAII, e iniciar un nuevo Renacimiento para toda la humanidad, como lo destacó Helga Zepp-LaRouche el sábado 28 en Manhattan.

Nada más es "práctico", porque nada más que eso garantizará la supervivencia y la prosperidad de la humanidad.