Obama convirtió a Estados Unidos en un Estado paria entre sus vecinos del Sur

30 de marzo de 2015

30 de marzo de 2015 – Los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) —lo cual se puede resumir también como la totalidad de países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) con la excepción de Estados Unidos y Canadá— emitieron un comunicado el viernes 27 en el cual hacen un llamado al gobierno de Obama a que se ciña al derecho internacional, que derogue sus sanciones unilaterales contra Venezuela y que se abra al diálogo con el gobierno de Venezuela, "bajo los principios de respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la autodeterminación de los pueblos y el orden democrático e institucional en consonancia con el Derecho Internacional".

La ridícula declaración del Presidente Obama del pasado 9 de marzo, donde señaló que Venezuela constituye "una amenaza de seguridad nacional" para Estados Unidos, con lo cual pretende justificar las sanciones impuestas en contra de altos funcionarios venezolanos, ha dejado a Estados Unidos más aislado que nunca, y más odiado todavía por su tolerancia al gobierno de Obama que ha continuado con la política arrogante y genocida de Bush.

Se puede esperar que Obama recibirá una bienvenida muy especial cuando aterrice en Panamá el próximo 10 de abril para participar en la Cumbre de las Américas que se realizan cada cuatro años. El Presidente de Bolivia, Evo Morales, ya había adelantado que si Obama no da marcha atrás con su decreto contra Venezuela, en Panamá "se va a encontrar con la horma de sus zapatos". Hasta ahora Obama solo tiene previsto una reunión anticipada con las naciones del Caribe, y una reunión aparte con los jefes de Estado de las naciones de Centroamérica durante la cumbre, pero todas esas naciones firmaron ya la declaración de la CELAC en contra de sus sanciones a Venezuela.

No está programada ninguna reunión de Obama con los jefes de Estado de Sudamérica, un hecho notable que el presidente del grupo Diálogo Interamericano, Michael Shifter, comentó al diario Miami Herald, que esto simplemente constituye "un reconocimiento de la realidad. La realidad es que la influencia de Estados Unidos en Sudamérica se ha vuelto marginal".

Ahora nada garantiza que asistan todos los Presidentes. El ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, quien había ofrecido el 20 de marzo los buenos oficios de Ecuador para mediar entre Venezuela y Estados Unidos, dijo cinco días después que su Presidente, Rafael Correa, quizás no participe en la cumbre con Obama, luego de que la subsecretaria de Estado de EU para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, pidió más fondos para promover los "derechos humanos" en Venezuela, Ecuador y Nicaragua.

"Insistimos en decir que el gobierno de Estados Unidos debe dejar de cometer estos errores y deliberadamente debilitar las relaciones con los países de América Latina. Para tener una Cumbre de las Américas amigable, no sigan haciendo planteamientos absurdos y ridículos, totalmente contrarios a la realidad. Al Ecuador, Estados Unidos no tiene absolutamente nada que enseñarle sobre democracia, derechos humanos y libertad de expresión", dijo Patiño.