La Glass-Steagall ahora

16 de abril de 2015

16 de abril de 2015 — El ingreso oficial de Hillary Clinton a la contienda presidencial no hizo más que acelerar el clamor nacional para que haya un verdadero candidato presidencial demócrata, con las agallas y el compromiso necesario para emprenderla en contra de Wall Street y restablecer la Glass-Steagall. La campaña del ex gobernador de Maryland Martin O'Malley puso de nuevo la Glass-Steagall de Franklin D. Roosevelt en la agenda política nacional y Wall Street no ha podido darle marcha atrás.

Hoy la senadora Elizabeth Warren rompió meses de un silencio notable sobre la Glass-Steagall, poniendo de nuevo en primer lugar la necesidad de restablecer esa ley en su discurso sobre "El asunto pendiente de la reforma financiera" en el Instituto Levy de Washington DC. De entrada, en su discurso, estableció que el gobierno adoptó tres pasos con el crac de Wall Street de 1929 que funcionaron por medio siglo, hasta que fueron arrasados por el viento político de la desregulación: la creación de la Comisión de Cambios y Valores (SEC, por sus siglas en inglés), la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC por sus siglas en inglés) y una "clara división entre las instituciones que recibían depósitos y los bancos de inversión —la Ley Glass-Steagall— de forma tal que los bancos no pudieran usar los depósitos garantizados por el gobierno en una especulación altamente riesgosa". Se tiene que dividir a los bancos más grandes y "existen dos formas estructurales de hacer esto: podemos ponerle un techo al tamaño de las instituciones financieras más grandes... Y podemos adoptar una Ley Glass-Steagall del Siglo 21 que reconstruya la barrera entre la banca comercial y la banca de inversiones" dijo, en referencia al proyecto de ley que ella presentó en la última sesión del Congreso junto con otros tres copatrocinadores.

Bart Naylor, Promotor de Política Financiera del grupo de cabilderos progresistas, Public Citizen, otro partidario de la Glass-Steagall que había estado silencioso durante meses, saltó de nuevo a la pelea.

"Según Naylor, hay dos temas principales hoy en DC con relación a Wall Street: demasiado grandes para quebrar y demasiado grandes para encarcelarlos... Y existe una solución: que regrese la Glass-Steagall y se imponga un techo rígido al tamaño de los bancos", escribió Corporate Crime Reporter en su introducción a su entrevista con Naylor publicada el 14 de abril. Si se pudiera sacar al "gran capital" de la mezcla, "la legislación sería aprobada, con base en sus méritos. Yo no sé cómo le iría hoy a la Glass-Steagall si se sometiera a votación, si por alguna razón hubiera votación abierta en el pleno del Senado". Naylor cita a los 100 copatrocinadores del proyecto de ley de Marcy Kaptur de las sesiones pasadas, por el restablecimiento de la Glass-Steagall, y los 10 copatrocinadores del proyecto de ley similar de Elizabeth Warren en el Senado.

El ex secretario del Trabajo de Bill Clinton, Robert Reich escribe en su último artículo sindicado, que la Glass-Steagall es el principal asunto que debe definir Hillary, si es que quiere ganarse la confianza de los votantes. "Si ella ha de obtener el mandato que necesita para que Estados Unidos corrija el rumbo, va a tener que ser muy clara con el pueblo estadounidense... Va a tener que admitir que Wall Street todavía controla buena parte de la economía, y todavía está fuera de control. Así que vamos a tener que resucitar la Ley Glass-Steagall y hacer pedazos a los bancos más grandes, para que millones de estadounidenses no pierdan sus hogares, trabajos y ahorros ante los excesos de Wall Street" escribió.

Luego, tanto el columnista de Los Angeles Times, Doyle McManus en un artículo hoy, como la directora de The Nation, Katrina van den Heuvel, en su columna del 14 de abril en el Washington Post, argumentan que habrá un "debate vigoroso en la campaña primaria presidencial del Partido Demócrata", no sobre quién debería ser el candidato, sino sobre "qué significa ser un demócrata en el 2016 y cuál es el mensaje que el partido debe llevar a la campaña en las elecciones generales", como lo planteó McManus. Ambos escritores dijeron que lo más importante de ese mensaje tiene que ser "la división de los grandes bancos y el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall", tal y como lo ha hecho O'Malley.