Baltimore: la devastación económica de Bush y Obama, causantes de la crisis

29 de abril de 2015

29 de abril de 2015 — La noche del martes 28 entró en vigor el toque de queda en Baltimore, Maryland de 10pm a 5am y el gobernador republicano Larry Hogan pidió la intervención de la Guardia Nacional que podría llegar a desplegar hasta 5,000 soldados. Hogan había prometido que la noche del martes no habría una repetición de la violencia de la noche del lunes. Los disturbios después del funeral de Freddie Gray, quien murió el 19 de abril luego de sufrir lesiones medulares mientras estaba en custodia de la policía, dejó cerca de 200 personas arrestadas, 6 policías hospitalizados, 144 vehículos incendiados y 15 incendios de estructuras. La situación en Baltimore ha provocado manifestaciones de solidaridad en Ferguson, Missouri —sitio del asesinato anterior de un hombre afroamericano desarmado a manos de la policía— y en otras partes del país.

Los asesinatos de personas de color y otros, dijo hoy Lyndon LaRouche, derivan de un racismo proveniente del complejo sureño, una ideología que hace a las personas víctimas crónicas de una política selectiva de reducción de la población. Es un fuego que se está extendiendo, una yesca a punto de incendiarse, dijo. Baltimore, al igual que otras muchas otrora grandes ciudades norteamericanas como Detroit, es víctima de las políticas de devastación económica de vieja data desatadas bajo los gobiernos de Bush y Obama. La EIR presentó el caso en su edición del 5 de enero del 2006, con un encabezado de portada: "El caso de Baltimore: la desindustrialización crea zonas de muerte".

Algunas voces dentro de Baltimore también señalan esta catástrofe económica subyacente, como el vicepresidente ejecutivo de los Orioles de Baltimore, John Angelos, quien denunció "el período de las últimas cuatro décadas durante el cual la élite política estadounidense ha estado enviando los empleos de la clase media y trabajadora de Baltimore y ciudades y poblados de Estados Unidos al exterior... creando una población empobrecida injustamente que viven con niveles de vida cada vez menores y que sufre en lo más profundo un estado militarizado y de vigilancia agresiva cada vez mayor".